1. Noches frías con mamá.


    Fecha: 10/06/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: ª, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... hacer, estoy en shock, paralizado, venía con la idea de que esto sería más difícil pero ahora que lo tengo no se que hacer, es demasiado bello para mis ojos, me deleito viéndola, es tan placentero como tocarla pero en otro nivel, después de unos segundos vuelvo en si e inconscientemente pero lentamente me acerco hacia ella, mis manos están frías por el asombro, estiro mi dedo índice y suavemente choca con una linda pero excitante bolita que sobresale de su pezón izquierdo, diooos, ésto es tan exquisito, hago lo mismo con mi otra mano y con ellas tomo sus tetas y las aprieto entre sí, juego con ellas, las levanto las dejo caer las aprieto y les doy palmaditas, en ese instante unas ganas enormes de tocar sus pezones con mi lengua hicieron acto de presencia, mi boca se hizo agua tal como si estuviese por comer una jugosa hamburguesa, tomo gentilmente su teta izquierda con mis dos manos y acerco lentamente mi boca hacia ella, el tiempo pasa demasiado lento, saco mi lengua y la direcciono hacia su pezón, con mi lengua siento el tacto de éste y cierro mis ojos, es delicioso, su aroma me hace levantar las cejas del placer que me provoca, con mi boca entera tomo su pezón cuál si fuera un helado, con mi lengua hago movimientos circulares mientras que con mis manos estrujo cada vez más ésa enorme obra de arte esponjosa, mis deseos se iban consumiendo mientras que mi control sobre mis acciones iba volviendo, ya satisfecho pero aún con placer en mi entrepierna a flor de piel decido ...
    ... abrir lentamente mis ojos, demonioooooooooos, mis ojos se abren de par en par ya que me encuentro con la cara de mi mamá sobre mi mientras me pregunta extrañada: 
    –¿que haces?–
    yo suelto rápidamente sus tetas e intento buscar una respuesta que me ayude a salir de esa terrible situación, me quedo inerte y no logro pronunciar ninguna palabra, ella me mira indiferente, pero sin cubrir su desnudes que en esos momentos, aunque tensos, no podía evitar ver de reojo su cuerpo entero, en lo único que podía pensar era en ese gran tatuaje que tenía debajo del ombligo el cuál nunca había visto hasta hoy, ella se para y me interroga enojada; 
    –¿que carajos haces aquí?, ¿cómo entraste a mi habitación?, ¿y porque tenías mis tetas dentro de tu boca?–
    sintiendome atrapado no me quedaba más que agachar la mirada y resignarme a que me regañara y desheredara para siempre; 
    –¿tienes algo que decir? – me pregunta
    me quedo en silencio ya que no hay nada que decir, pasan unos cuantos segundos y siento como me envuelve entre sus brazos aún estando desnuda,
    –Si querías hacer ésto sólo debías pedírmelo amablemente–
    yo asombrado la veo a los ojos,
    –¿en serio?– pregunto,
    –¡claro!, soy tu madre, sabes que haría cualquier cosa por ti, mi niño, además, no creas que no estaba enterada de tus intenciones, desde que te ví espiandome hace años supe que lo harías otra vez o incluso algo más arriesgado, y por lo visto lo has hecho–
    en ese instante me moría de vergüenza, me sentía atrapado y apenado, con ...