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Llorando en silencio
Fecha: 15/06/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Kelo1961, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Maxi estaba acostado boca abajo, desnudo y transpirado, su quietud se quebraba solo por unos pequeños espasmos que lo hacían sacudir sus hombros suavemente de manera involuntaria, sus nalgas rojas aún también se contraían y relajaban a ese lento ritmo y sus piernas tenían pequeños movimientos de los músculos. El cuadro era bellísimo, lampiño, de piel muy suave, pequeño y moreno, en una foto habría parecido una jovencita muy apetecible. Su cintura daba lugar a las caderas que enmarcaban unas nalgas redondas y muy bien formadas. Sus ojos dejaban escapar unas lágrimas que corrían hacia la sábana, y su boca cerrada se mordía los labios. Un sonido casi inaudible dejaba escuchar los gemidos del llanto, semejando a suspiros deliciosos. Le acaricié la espalda, tembló íntegro. Estaba muy sensible y su piel parecía en carne viva. A la tercera caricia por su espalda, al sentir unas manos calientes que lo acariaba se contrajo en un movimiento involuntario que lo llevó a la posición fetal de lado en que quedó. Se quedó quieto un rato, abrió los ojos, sonrió mientras aún le brotaba alguna lágrima. Habló algo por fin - Estoy feliz. Es la primera pija que me como, me siento muy abierto y me quema, pero quiero más Era su desvirgue. La primera vez que entregaba su culo para que se lo llenen de pija. Todo había empezado con un juego, que se volvieron caricias y besos, hasta sacarse toda la ropa mutuamente Era un juego que lento por momentos se volvía furioso en otros, con una pasión ...
... y entrega propia de la calentura que había traído Su cabeza le traía los recuerdos de pocos minutos previos. Se veía sobre el otro cuerpo, enredado en caricias y besos, y esa sensación increíble de rozar con su verga, bastante grande por cierto, la otra verga que sentía quemando Había rallado esa verga con sus labios, recorriendo del glande hasta la próstata en un recorrido que repitió hasta que se la metió en la boca Recordaba que ponía esa cabeza gorda y brillante en los labios y se la frotaba para tener impregnado el sabor y olor de la barra de carne caliente, formaba una O con los labios, se la metía hasta la garganta, la sacaba lenta sirviendo con lobios que presionaban ese tronco y lo repetía para llegar al fondo de su garganta y quedarse con la pija que no lo dejaba respirar ni tragar saliva con jugos, sintiendo como se escapaba por los lados de la boca desbordando por cantidad. Su lengua sentía la aspereza de esos pelos que rodeaban las bolas enormes, cuando las ponía de a una en la boca y la masajeaba con la lengua, para luego repetir con la otra. Su placer crecía cuando levantándome las piernas, accedía al recorrido que lo dejaba en la puerta de ese culo peludo, y agarrado de la pija mientras jugaba a mojarle el culo, subía y bajaba su mano por el tronco de la pija que no podía agarrar completa También recordaba que en un momento y ya perdidamente enamorado de ese monumento al macho caliente, no podía esperar para probar como se sentía adentro, se puso boca ...