-
Delirio
Fecha: 19/06/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Kelo1961, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Arrodillado sobre su cuerpo, me ergui, tomé esa verga enorme que acababa de chupar con muchas ganas, y froté la cabeza húmeda en mi ano sintiendo que estaba caliente y muy dura. Me había chupado mi culo, y me lo había dilatado con su lengua y sus dedos, pero igual supe que cuando entrara iba a doler algo. No era la primera vez que me iba a comer esa verga gorda, dura, caliente y larga. Pero cada vez que entraba al principio dolía un poco El sabía tratarme, era paciente, delicado y hasta que yo acostumbraba mi culo a semejante chorizo no apuraba las cosas Hacia un mes que no sentía ese placer único que me daba sentir su verga totalmente enterrada y mis nalgas sobando sus huevos peludos. Hoy estaba muy caliente, hubiese hecho cualquier cosa por ese macho que me cojia tan bien. Creo que en ese momento era toda una mujer enamorada de su hombre peludo y dispuesta a darle cobijo a su hombría hasta que me preñara No pude esperar y me calce su cabeza en el efinter, empujando solo un poco para abajo logré sentir que había cruzado el anillo de entrada. Gemí, por esa mezcla de ardor, dolor y placer que me recorría el cuerpo. Mire su expresión y Vi un tipo enamorado, disfrutando de cojer a su puta que era yo. Me dolía mi propia pija de lo dura que estaba, me sentía tan caliente como pocas veces, al ver esa expresión de libido en su cara, de degenerado, cuando me tocó los pezones y frotó el pecho me dejé caer enterrandome la verga en el culo hasta quedar con las nalgas sobre esos ...
... huevos duros y grandes, soltando un grito de dolor y placer que reflejaba el éxtasis en que estaba. Me quedé quieto, disfrutaba de la sensación de estar más abierto que nunca, de tener ese palo duro y gordo quemandome las entrañas. Me ergui un poco y separando mis nalgas con mis manos, estire tanto como pude el ano y volví a bajar para dejar que me entre todo lo que podía darme Me quedé quieto, sentía ese calor. Un fuego que me quemaba de goce. Volví a mirar su cara y me entregué totalmente Me recosté sobre su pecho, sentía mi pija latir entre ambos vientres, pasé mis brazos bajo sus axilas, sentí sus manos recorriendo mi espalda hasta mi culo, y esa aspereza d manos rudas junto a la espesura de sus pelos en el pecho, me llevaron a besarlo en la boca profundamente enamorado de mi macho. Orgulloso de entregar el culo a semejante semental. No solo me besó también, agarrando mi nuca con una mano, sino que rodeaba con un dedo de la otra su pija comprobando que mi anillo había quedado estirado al máximo por el grosor de semejante pija Se movió suave y profundo, lento pero muy firme, apretandome contra su cuerpo y ya era un solo quejido de placer casi inconsciente de felicidad. Me estaba cojiendo tan lindo y tan profundo que me sentía dichoso de ser su hembra Me volví a erguir quedando sentado sobre esa pija y sus huevos. Me separé un poco y agarrando mis nalgas bajaba lento para sentir su poronga dura, caliente y húmeda que me volvía a llegar hasta la garganta. Subía lento ...