1. Mama me convierte en su marido


    Fecha: 23/07/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: alexander107, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Éramos una familia tipo, madre, padre, hermana y yo el hijo menor. 
    La verdad es que mis padre nunca se llevaron bien, siempre fue un ambiente tenso y de conflictos cuando estaban juntos, yo siempre intenté ser el pilar de ella, quien la consolara e intentaba alegrar, ella se aferró a mí y así desarrollamos un vínculo único de confianza y compañerismo, desde chico siempre me dio los gustos que podia y me permitía hacer lo que yo quería, vivimos en una casa humilde y no siempre se podían cumplir los placeres materiales. 
    Yo de a poco me fui enamorado de mi madre a tal punto de volverse mi obsesión,
    De pequeño nos bañamos juntos, estaba en su pieza  mientras se cambiaba, lo normal, como yo era pequeño ella no era muy cuidadosa considerando que yo no entendía la desnudes, cuando nos quedamos solos era normal que ella esté solo en bombacha por la casa o que jugáramos a hacernos cosquillas y tocarnos… con el paso del tiempo ya empezó a tener más recaudó, nos dejamos de bañar juntos y ya me decía que no entrara mientras se cambiaba, yo no quería que esto sucediera, así que esperaba que mi padre se fuera a trabajar e iba y la abrazaba, trataba de tocar sus tetas, ella no se enojaba, y por la confianza que teníamos lo tomaba como una broma y reía, sabiendo mi interés por ella,  al está tan descuidada por mi padre comenzó a ser más receptiva a mis atenciones. 
    El ambiente hostil siempre continuaba en nuestra casa, y cuánto más era maltratada por mi padre, yo más la consolaba y ...
    ... fortalecía nuestro vínculo, ella por no perder mi compañerismo en ocasiones dejaba que la abrace y Apretara sus tetas contra mi o que baje mis manos hasta sus nalgas, era para romper el clima tengo y cambiaba su animo
    entrando a la adolescencia me ganaba la calentura y la leche, quería llegar más allá, trataba de espiarla en el baño, así que cuando se entraba a bañar yo estaba firme para poder observar todo, me obsesiónaba ver cómo se desvestía y quedaba en bombacha, se perdían mis ojos esperando que se sacará todo, ver esa piel blanca, sus tetas redondas, su culo enorme y delicioso, y su concha peluda, ver cómo se enjabonaba, el agua caía y se perdía entre sus curvas , cómo se secaba y se encremaba, era lo mejor que me había pasado. Claro que ella era consiente de que la estaba espiando y se tomaba todo su tiempo en el baño para desvestirse y para bañarse, quería darme el gusto de que la pueda ver bien. Cuando estábamos los dos solos yo no ocultaba mi interés por ella y me quedaba mirándole el culo o las tetas, ella disfrutaba la atención que recibía y lejos de ponerse incómoda se reía y preguntaba en voz alta ¿Qué estaría pensando? 
    Cuando mi padre nos dejó fue lo mejor que nos pudo ocurrir, y por sobretodo a mi, me sentí el hombre de la casa y comencé a actuar como el marido de mi madre, cómo intentando ocupar el lugar que había dejado mi padre, mi madre no me corregio e hizo un clic interno y se libero, me permitió continuar en mi actitud de hombre de la casa.
    Ya sin ...
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