1. Me cogí a la esposa de mi hijo


    Fecha: 27/07/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: toño, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... sus muslos internos, le pasé la lengua y chupaba con los labios, fui llegando directo a su rajita de nuevo, le hice a un lado su braguita y por primera vez vi su vulvita rosada, me sumergí entre sus labios vaginales y lamí todo, la entrada a su vagina y su clítoris, Dayana ya daba varios gemidos y quejidos de placer, me tomó de la cabeza y jalaba mis cabellos conforme sentía excitación.  Ahora volví a regresar por su vientre, pero solo para sacarle su blusita y dejar descubiertos sus bellos senos con pezones también rosaditos, mamé sus pechos y chupé sus pezones uno por uno, luego subí a besarle la boca de nuevo, me recibió con un beso con lengua profunda.  Poco a poco sin romper el encanto me fui despojando de mi pantalón y de mis calzoncillos, ella me recibió entre sus piernas, y mientras nos seguiamos besando puse mi verga en su rajita y comencé a penetrarla, ella al sentirme dentro, me envolvió entre sus piernas para quedar lo más pegados posible y mi verga se deslizó por su mojada y lubricada vagina, adentro estaba muy caliente también.  Entonces comencé a bombear mi verga dentro de ella, me separé un poco para besar su cuello y hombros de nuevo, bajé y chupé de nuevo sus pezones rosados que se estaban muy colorados y duritos.  Seguí hundiendo mi verga en su rajita y Dayana cerraba sus bellos ojos delineados indicando que la estaba gozando.  
    
    Me fui levantando hasta casi estar sentado con sus piernas en mi torso, le tomé una pierna y luego el pie para comenzarlo a ...
    ... lamer y chupar cada dedito entre mis labios, en eso siento que ella se retuerce y comienza a correrse, no podía ser más genial que Dayana tuviera sus pies muy sensibles y eso dio el último empujón para llegar a su orgasmo.  Seguí lamiendo sus bellos pies mientras no dejaba de bombear lentamente mi verga en su rajita. 
    
    Esperé que se normalizara, le saqué mi verga, le di la vuelta para que me quedaran sus dos perfectas nalgas.  Le deje ir una lluvia de besos y lamidas a sus dos glúteos  Luego abrí sus dos blancas montañas de carne con mis manos y observé su perfecto ano rosado, me tiré a mamarlo, le devoré literalmente el culito a Dayana, que ya daba sus primeros gemidos de su segunda vuelta, inserté un dedo y luego dos en su rajita y mientras le lamía su ano le perforaba la vagina con los dedos, ella aumento sus gemidos, mis dedos salían de su coñito bien mojados, sus jugos se filtraban entre mis dedos, ella seguía muy excitada.  Le saqué los dedos y la puse en cuatro, metí mi verga en su dilatada rajita, ahora entró fácil y se la metí hasta el fondo ella dio un quejido y se puso a jadear, yo la penetré ahora fuerte y profundo, me aferraba con las manos a sus nalgas para hundirsela duro en su cosita mojada.  Ella no tardó en llegar a su segunda corrida.  Yo aceleré y terminé con una fuerte eyaculación, le llené de leche su rajita, me desahogué después de varios meses, mi leche le salía de su rajita y esto aumentó cuando se la saqué.
    
    Descansamos un rato sobre la cama.  ...