1. Mi marido me busca los amantes


    Fecha: 28/07/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: yuib, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... mamarsela, lamiendo y chupando su tronco, su verga terminó de pararse y comprobé que el tamaño era grande y grueso, mucho más que mi marido.  Se la mamé lo mejor que pude, pasandole la lengua por su glande y todo el largo de su tronco, luego seguí lamiendo hasta sus bolas, allí él dio el primer gemido de placer fuerte.  Sentí que Julian me tomaba de cabello y me hundía la cabeza sobre su miembro, me metía su verga profundo en la garganta, para mi eso era muy excitante.  Mi esposo se quitó de la cama y se sentó en la cómoda viendo todo.  Yo me fui colocando sobre Julian de modo que mi panochita le quedara en el rostro, para quedar una perfecta 69, estando yo encima.  Julian hizo a un lado mi delgado hilo dental y sentí cuando sus labios succionaban mis labios vaginales, mientras su lengua pasaba sobre la entrada de mi vagina y subía a mi clítoris, yo me excité mucho, primero porque hacia tiempo no sentía algo así, y segundo porque era con el jefe de mi esposo, me mojé mucho en los siguientes minutos, Julian no dejaba de chuparme la panochita y era imposible no correrme en los siguientes segundos, me invadió una corriente electrica por la espalda hasta llegar a mi cabeza, qué orgasmo más brutal, y solo causado por los labios y lengua de Julian.  Gemí mucho y puse los ojos en blanco.
    
    Julian me quitó suavemente de encima y colocándome abajo me abrió las piernas y me penetró sin piedad.  Su verga entró dentro de mi panochita y por la lubricación que yo ya tenía, se deslizó ...
    ... hasta lo más profundo de mi vagina y me sacó quejidos de placer, luego como un caballo semental, Julian se puso a ensartarme duro, puso mis pies en su torso y montándose casi sobre mi me clavó su verga a placer, él también gemía fuerte.  Se me ocurrió ver a mi esposo y allí estaba jalándose el pene en una plena masturbación.  Me sentía llena de la panocha, su verga era cosa seria, nunca había experimentado tal penetración a la vez que estiraba toda mi vagina por dentro.  Me tomó de los hombros para aferrarse y poder meterme hasta su último centímetro de verga, luego aumentó la velocidad de sus bombeos y me llevó sin remedio a otro orgasmo bestial, pero esta vez también sentí
    algo caliente en mi vagina, era el esperma de Julian que estaba eyaculando una buena cantidad de lechita caliente dentro de mi panochita.  Julian miraba la reacción de mi marido, quien se la seguía jalando con furia y segundos después dispararía hacia el suelo su esperma.  Me sorprendió lo que diría mi esposa a continuación -Jefe, aún tiene erecta su verga, continúe por favor cogiéndola-.
    
    Julian no lo oyó dos veces, me puso en cuatro, con la cabeza en la cama y mis nalgas en alto.  Sentí como me abría las nalgas y metía su rostro entre ellas, me comió el orto lamiéndolo abundantemente, que rico lo mamaba, era muy excitante sentir su lengua como me raspaba la rayita, el ano y mi panochita, me hacía gemir y casi gritar de pasión, yo aullaba de placer, Julian sabía donde tocar y como hacerlo.  Sentí al rato ...