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Después de enviudar convertí a mi suegra en mi putita
Fecha: 16/08/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: yolanka, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... emitió sonidos como de gatita en celo. Me fui hacia su sexo, le bajé su braga y me quedó de frente una raja felpuda, en donde divisé unos labios vaginales prominentes, comencé a lamer y chupar todo lo que encontraba, ella se retorcia en la cama, la abstinencia de todos estos meses posteriores al fallecimiento de mi suegro le pasaban factura. De su vagina bajaban una serie de juguitos íntimos que mi lengua atrapaba, le metí dos dedos en su raja y dios mio, estaba sumamente caliente allí dentro, mis dedos nadaban en sus jugos lubricantes. Al rato, mi lengua intentaba entrar en su vagina, mis dedos estimulaban su clítoris, la punta de mi apendice bucal pudo entrar a su chuchita y en ese momento ella me jala los cabellos con fuerza y gime como reprimiendo, es un auténtico y brutal orgasmo, su cuerpo se contorsiona y una de sus manos aleja mi boca de su sexo. Se nota la intensidad de su corrida. Dejé por un momento que se relajara, y sin dar tregua, le di la vuelta para que me quedara sus buenas nalgas a mi disposición. Quería hacerle tanto a ese sabroso culo que no sabía donde empezar, tanto esperar este momento. Le pasé la lengua por las nalgas, mientras mis manos las acariciaban y apretaban sin mucha fuerza. Besaba y trataba de succionar semejantes masas de carne. Con los dedos le toqué su rajita y su asterisco del culo, lindos instrumentos de placer de Lorena. Me estacioné en su redondo ano, se lo estaba comiendo mientras deslicé de nuevo dos dedos en su raja, los ...
... metía y los sacaba con fuerza, después de varios minutos así, de nuevo la escuché convulsionar, sus gritos los ahogaba con una almohada. No sé si fue un orgasmo, pero no esperé más le di la vuelta, me metí entre sus piernas, las elevé un poco y la penetré, ella estaba tenía tan mojada su vagina que mi verga se fue bien adentro, ella dio un quejido cuando sintió mi verga en su interior, luego le busqué los labios la besé y dejé caer mi cuerpo ensartándola toda. Luego comencé a bombear mi verga dentro de ella. Lo hacía con empellones fuertes y profundos, pronto ella estaba gimiendo sin control de nuevo. Me abrazaba y nuestros cuerpos eran casi solo uno bien unidos. La penetración era muy profunda y me causaba un enorme placer, estaba cerca de punto de no retorno, vi que ella estaba cerca de nuevo y aceleré, la ói gritar y arañarme la espalda y luego yo le solté buenos latigazos de esperma en su raja. Gritamos, jadeamos y dijimos dos o tres cosas y luego el relajamiento. Que divino polvo con mi suegra. El primero siempre es especial y no se olvida. La despedí de un beso y le dije que tratara de dormir. Ella me sonrió -asi cansada, me duermo rápido-. Le contesté -cuando quieras Lorena!-. Y así fue. Los dos estabamos entusiasmados con el otro. A los cuatro días, ya con mi esposa en la casa, nos pusimos de acuerdo, después del trabajo, la pasé trayendo a un lugar, cuando la ví -!guau!, iba con un vestido pegado al cuerpo y cortisimo, se le veían sus buenos muslos ...