1. Padrastro


    Fecha: 30/08/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Cristóbal, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... ella despertó pero no dijo ni hizo nada, yo deduje que le gustaba, y lentamente fui bajando su pantalón y panti, y coloque su verga en su culo, que la sintiera la ereccion de piedra que tenía, tomé su mano y la puse en mi verga para que me sobara un poco, su calorcito de mano me hizo sentir muy rico, me fui calentando más y mientras acariciaba sus tetas y trataba de ponerle la ponga en su coño, hasta que sentí la entradita, sus fluidos, la tenía chorreada, suavemente le fui empujando la cabeza de la pinga, y solo le entró la mitad de la cabeza, pero ella de pronto se paró y se fue.
    Pero si le gustaba porque se iba? Me senté y me quedé un rato pensando. Apagué todo y ya iba a entrar a mi cama, veo a mi mujer dormida, y me devuelvo. Abro la puerta de Jeny suavemente y entró, en la oscuridad, siento que suspira, me parece verla que se está tocando, o quizás eso yo imagina, no lo sé, pero, me acerco a su cama, empiezo besando sus piernas, hasta llegar a su coño, le quitó todo, y empiezo a mamarle el coño, un coño chiquito y sin pelos, le pasó la lengua por su raja, le meto la lengua y empiezo a chuparle su diminuto clitoris, hasta sentir sus fluidos calentitos en mi boca, al sentir esto me sacó la verga pero ella se voltea y se arropa.
    Me quedé pasmado y me tuve que ir.
    Al día siguiente, no me decía nada de lo que la noche anterior había sucedido.
    Volví en la noche a su cama y ...
    ... empezé a exitarla pero apenas sentía que ella tenía un orgasmo no quería seguir conmigo.
    Así pasó varias semanas, hasta que una noche pensé en parar antes que ella terminara.
    Llegué por la noche me acosté a su lado, la desnudé, me subí en ella y empezé a besarle el cuello, bajando por sus tetas, mamarle las tetas la prendía a ella, baje hasta su coño y empezé a mamarla, le encantaba que le chupara toda la concha, cuando sentí que estaba cerca de venirse, pare, y cogí mi pinga y empezé a sobarla en la entrada de su concha, se retorcía de placer y poquito a poquito fui hundiendo mi pinga, estaba bien cerradito, y me costaba metersela, me apretaba el glande muy rico, su calorcito me tenía al borde de sacarme la leche, lento y suave fui metiendo la pinga hasta entrarla toda, y ahí la dejé un rato y volví a sacarla, y a hundirla, lo apretado que la tenía es algo que nunca había sentido, me chupaba con la concha, la pinga, y empezé con él mete y saca hasta que sentí que me venía y le tiré la leche en el pecho,, m levanté y fui a limpiarme en el baño, ahí vi que tenía sangre, era virgen, quizás por eso no permitía que yo  terminara y se iba.
    Al día siguiente no me dijo nada ni yo a ella. Y en la noche volví, esa noche no quizo culiar y pasaron tres noches más sin nada.
    A la cuarta noche pude culiarla,
    Poco a poco empezó a disfrutar de la pinga
    
    Le escribiré pronto la segunda parte. 
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