-
como siempre, dispuesta a servir!
Fecha: 03/09/2022, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Yo mero, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cocina terminando con la cena, ambos eran italianos, nos presentaron, comimos, todo estaba delicioso, el vino fue una buena elección pues combinó excelente con la cena ofrecida por ellos. pasamos luego a una pequeña terraza a tomar un cafecito... hablamos muchísimo, nos reímos comentando situaciones diversas, eran muy agradables, en determinado momento sus amigos nos comentaron que podíamos quedarnos en su casa a dormir esa noche, ya que aquella cena era una forma de despedida de ellos para con mi jefe pues partirían a Italia en unas horas y como era ya muy tarde creyeron que sería mas seguro que nos fueramos por la mañana. Después de un par de horas que nos habían dejado solos en aquel hermoso apartamento, Nos acomodamos en la sala a ver un poco de TV. No tardamos en abrazarnos y besarnos, él me decía al oído que ya no aguantaba esperar más, le encantaba hablarme en susurros, como si todo lo que me decía era de carácter muy privado. Me besó profundamente... y mientras lo hacía yo acariciaba su cabello, que era largo y muy liso, se lo alcancé a soltar, mientras le bañaba el rostro su propio cabello y él lo ponía tras sus orejas para despejarse los ojos ... yo le acariciaba el pecho y lo miraba con deseo... el hizo como una especie de gruñido y me comenzó a despojar del vestido, bajo el cierre de la espalda, me beso cada centímetro que descubría de mi ... me tenía jadeando ya entre sus besos y sus manos, aunque no me había tocado entre las ...
... piernas pues lo dejaba de ultimo, ya me tenía bastante loca por que lo hiciera, él era muy alto y fuerte, así que de un plumazo me alzó y me abrió de piernas para ponerme en su cintura, me sentía como una barajita en sus manos... me Recordó diciéndome que ya me lo había advertido! Metio su mano y con un dedo arrimó el hijo a un lado y sin más me metió su verga, que estaba super dura, nunca supe en qué momento se la sacó, pero él era así, no pedía permiso, solo me tomaba y me ponía a gozar de su falo, muy duro, firme y caliente... me sostenía de las nalgas, elevándome para dejarme caer en su poronga enorme, debo asumir que de alguna manera eran incomodas algunas posturas pues la tenía demasiado grande y me hacía doler, resultaba incomodo a veces, pero en ese momento no importo el tamaño, solo deseaba que me la siguiera clavando así sin piedad... me veía y me decía..." gózala negrita que está así dura y cabezona para ti... te la tienes que comer hasta que se termine toda!" Se podía oír como chocaban sus huevos contra mis nalgas en medio del silencio de aquel apartamento desconocido... No tardamos en comenzar a jadear de placer juntos, porque aquella postura generaba mucha fricción y placer extremo... Sentía aquella polla super gorda tallando mi sexo, fue un momento interminable... de pronto de nuevo sin avisar me bajó al mueble y sin sacar su falo de mi panocha se colocó sobre de mí, puso mis piernas en sus hombros y me la siguió clavando sin ...