1. Mi tío y yo somos amantes.


    Fecha: 07/09/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ruben1999, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hola, soy Rubén, este es mi segundo relato, es algo que pasó con un tío político y que hoy voy a contarles.
    Cómo siempre me describo, un chico no muy alto (mido 1.68 m), con unas piernas y nalgas algo grandes y de complexión normal.
    Mi tío, es un señor de unos 33 años, con barba de candado, complexión normal, voz de macho y una hermosísima verga de 20 centímetros algo gruesa.
    Todo paso una tarde, mis tíos estaban en casa y yo apenas había llegado del trabajo, estaban todos listos para comer excepto yo, ya que antes había almorzado en el trabajo por lo que no acompañe a mi familia.
    En un punto de la tarde, mi tío (lo llamaremos Will) se acerca y me pregunta si podía acompañarlo a su casa por unas cosas que se le había olvidado traer, y le respondí que no habría problema.
    Subimos a su auto, y no habían transcurrido ni 5 minutos cuando comenzó a tocarse el paquete, el traía unos shorts blancos que hacían que su paquete se viera abultado, con sus frotes frecuentes vi, cómo se iba levantando la carpa del circo, y pronto preguntó:
    - ¿Te llenaste, o aun tienes hambre?
    Eso me calentó demasiado, a lo que le respondí:
    - No me llene, creo que hizo falta el postre. (todo mientras le veía la verga, que, a decir verdad, se estaba viendo cada vez más enorme.)
    Todo eso sucedía al mismo tiempo que el manejaba el automóvil, así que mientras el seguía manejando con una mano, con la otra tomó mi brazo y se lo llevó al paquete, y me dijo:
    Mira como me tienes, con la verga bien ...
    ... parada.
    A decir verdad, esa escena me ponía bien cachondo, y deseaba que llegáramos ya a su casa para que pudiera partirme el culo.
    Una vez llegamos, él se bajó del auto rápido y se metió a la casa ya que traía la verga bien erecta, y eso se podía notar a simple vista.
    Ya en la casa, empezó a hablar por teléfono y supuse que quizás se le había bajado la calentura, honestamente me desilusione, así que preferí esperarlo en la sala, pero mi sorpresa fue muy grande cuando me dijo “Rubencito, ven aquí”, y al asomarme en la habitación, pude verlo acostado en la cama, completamente desnudo, con la verga tan erecta que parecía que iba a explotar, y enseguida me dijo:
    ¿Qué haces perdiendo el tiempo?, quiero que vengas a mamar, porque tenemos poco tiempo.
    Sin dudarlo me quite la ropa y me subí a la cama a mamarle la verga, la cual estaba muy mojada y tenía un sabor saladito, para este punto yo estaba tan exitado como él, le lamia toda su verga, desde sus enormes huevos hasta su glande que cada vez se ponía más rojo por lo duro y exitado que se encontraba.
    Así continúe como por 10 minutos más, hasta que me preguntó:
    - "¿Quieres sentarte en ella?"
    Y sin dudarlo le dije que sí, hacía tiempo que no tenía sexo, y la verdad es que su verga era bastante grande, de unos 20 CM (sin exagerar), bastante gorda y venuda, por lo caliente que andaba, no pensé siquiera en el tamaño de su verga y que quizás me dolería, poco me importo, pero antes de cogerme, como un buen macho me puso a cuatro patas y ...
«12»