1. Papá, necesito un hijo


    Fecha: 07/09/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Separé mis piernas dejando a la vista mi vagina. Ese día llegará un simple vestido pero no me había puesto ninguna clase de ropa interior y en cuanto mi padre puso los ojos ahí abajo se puso como loco. 
    —Diana, Soy tu padre, no podemos hacer esto. 
    —Por favor, papá. Es la única solución que tengo. 
    Desde hace mucho tiempo mi esposo y yo hemos tratado de tener hijos, sin embargo hemos descubierto que él es estéril y hay muy pocas probabilidades de que quede embarazada. 
    Pasé mucho tiempo pensándolo, pero al fin me decidí. Mi padre siempre me había dado todo lo que quería y esta vez no se negaría seguramente. Derecho no es la primera vez que tenemos sexo, cuando tenía yo 16 y tenía miedo de cómo sería el sexo con mi novio, le pedí a mi padre que me penetre enseña cómo se debe hacer todo. El principio se resistió, pero pero luego cedió. Lo estuve desnudo sobre mí, mipyme trabaja con golpes fuertes y me hizo gemir. Era un hombre grande, alto y con grandes músculos y fuerza bruta. Su boca succionado mis tetas mientras me llenaba por completo con su berga larga y dura. Ese día no pude sentarme por un buen tiempo. 
    Esta vez me acerqué a él y no se alejó aunque ...
    ... aún dudaba. Me senté sobre sus muslos apretando mi concha contra el bulto duro que se formó por su excitación y lleve su boca directo a uno de mis pechos. De inmediato comenzó succionar y morder. Y yo mientras bajé su bragueta dejando libre su gran trozo de carne. 
    Lo sentía frotándose contra mi culo y mi vagina, dejándolos húmedos. 
    —Por favor hija... 
    No hice caso sus súplicas y empuje mis caderas hacia abajo hundiendo su gran pene dentro de mí. A él le gustó y pronto se olvidó de lo otro . 
    Sus dedos se introdujeron en mi culo mientras yo saltaba gritando sobre su largo pene. Sus brazos fuertes me rodeaban y me sentía muy exitada. 
    El vaiven se sus caderas comenzó a acelerarse y en pocos minutos sentí como mi interior se llenaba de un líquido cálido y abundante. Al final él se fue y me dejó ahí tirada, con una increíble cantidad de semen chorreando de mi vagina. 
    9 meses más tarde nació mi hijo, no se parecía casi nada a mi esposo, pero si a mí y tal vez un poco a mi padre. Lo que importa es que al fin lo logramos. 
    Papá había seguido penetrandome hasta que un día se enteró que estaba al fin embarazada. Lo bueno es que me gustaría tener otro niño pronto 
«1»