-
Una hermana generosa
Fecha: 28/09/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Lola, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Cuando conocí a mi cuñado fue un flash. De 1.90 delgado, musculoso, pelo rapado a los lados y pequeña cresta arriba, ojos grandes marrón claro, una boca carnosa, lo que me encanta. Es amable, simpático, muy educado y algo atrevido, un manjar. Del primer día me sorprendió con un abrazo cuando lo conocí, y me encantó su pecho peludo que asomaba por la camisa, y su perfume encantador. Muy familiero estaba frecuente en casa. Sus manos grandes, dedos largos y gordos me traían de ganas. Ya me había hecho alguna paja pensando en el, y lo prohibido me atraía demasiado. Solía agarrarme de la cintura desde atrás, y hasta me había apoyado su bulto. Cada vez que lo hacía, yo sonriendo lo sacaba empujándolo con la cola y sintiendo que tenía algo muy lindo abajo del pantalón. Vive en una casa en las afueras, y hemos ido algunas veces a comer. El otro día, fue uno de esos que nos invitó a cenar. Mis padres no pudieron y mi hermano menor prefirió irse con amigos. Fuimos con mi hermana y nos había preparado una carne asada, con verduras a la parrilla, y hasta había preparado un postre delicioso. Cocina como pocos, no le falta nada. Cenando y durante el postre, nos reímos bastante los tres de algunas ocurrencias y en sus idas y vueltas los veía tocarse y besarse seguido con mi hermana. Ella se notaba muy alegre y a él se le marcaba mucho la pija debajo del pantalón. Se notaba que estaban calientes los dos. Cuando me quise ir, el efecto del alcohol no me dejaba hablar de corrido y ...
... me insistieron para que me quede. Tiene tres habitaciones, así que lugar sobra y acepté. Cómo no había llevado ropa, me acosté solo con mi minúscula bombacha y sin taparme ya que el verano es cálido. Me despertaron los ruidos que hacían y los gemidos de mi hermana. Estaban cojiendo cómo locos y no disimulaban, eso me calentó hasta que escuche a mi hermana que no paraba de aullar. Estaba acabando y se notaba que era muy fuerte. Todo se cayó y yo quedé en llamas. Al poco escuché que se abría la puerta de mi pieza. Me quedé quieta, de lado fingiendo dormir. Notaba que alguien me observaba hasta que supe que era mi cuñado porque sentí su mano en mis nalgas. Me acaricio toda mi raya hasta apoyar su dedo gordo en mi ano y lo giro queriendo meter dentro Moví una pierna ofreciendo mi concha, fingiendo dormir. El corrió mi calzón y sentí otro dedo en mi conchita, presionando ambos dedos a la vez me empezó a sobar lento. El fuerte olor de su pija me estaba enloqueciendo y al abrir apenas un ojo, noté que la tenía casi en los labios. Ya no pude fingir y abriendo la boca, se la lamí un par de veces seguidas, escuchando que genia. Mientras lo chupaba el me masturbo y cuando me volteó me ensartó sin problemas girando su cuerpo dejando que quede yo arriba y clavada hasta el fondo. Su pija me llenaba de una forma increíble y no podía parar de saltar enterrandola cada vez más y más Estaba tan caliente que cuando sentí unaa manos femeninas que me separaban las nalgas, sin dejar ...