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Mi nueva Familia y mi Primita Tímida 11: La Pelea
Fecha: 03/10/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: wantedforte, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... notado, he tenidolesiones peores. - Me respondió con una tibia sonrisa. - Pero tienesrazón, no quiero que se infecte. - ¿Tienes algún botiquín deprimeros auxilios o algo de alcohol? - Tengo uno en el baño de mihabitación, ¿me acompañas? - Preferiría esperar aquí, tumamá nos puede ver y no quiero que piense mal. - Tranquilo, ella está encerradaen su estudio y nunca entra a mi habitación sin tocar la puerta. - Pero y sí. - Tranquilo. - Me interrumpió. - Nadienos va a ver, además no haremos nada. - Me dijo con una sonrisa. - Estoy en misdías. - Ok está bien, te sigo. - Lerespondí tomando mi mochila que dejé en uno de los sofás. Subimos hasta el segundo piso, ytodo el tiempo estuve admirando el hermoso culo de Karla, quería con todas misfuerzas rasgar esa licra y devorar a mordiscos sus nalgas, pero trate decontrolarme y disimulando lo mejor que podía mi erección la seguí por unpasillo hasta la segunda puerta, Entramos y cerró la puerta con seguro una vezque yo ingrese. - Por si acaso. - Me dijo Karla,que fue hacia su ventana y las cerró junto a su cortina. - Oye no nos vamos a cocinar porel calor? - Le dije en voz baja dejando mi mochila a un lado de su escritorio. - Tranquilo, voy a prender el Ac.- Increíble, su cuarto tenía su propio aire acondicionado. Era obvio que Karla era de unafamilia con Dinero, incluso más que mis tíos, su cama era de 2 plazas con unacabecera grande cubierta con una piel como de peluche de color blanco, su escritoriode madera color marfil y de un ...
... tamaño bastante más grande que el mío, sobre éluna Mac de última generación también de color blanco con todos los accesoriosoriginales, obviamente, en una pared tenía un televisor de 50" con unaplay station 4, algo que me sorprendió, pero luego ella me confesaría que loutilizaba más que nada para ver Netflix, Las paredes eran de un beige claro ydel lado de su tocador había unos diseños en vinilo negro con unos árboles yplantas, un closet enorme empotrado al lado del tocador y al lado de este lapuerta al baño, todo sobre una alfombra de color marrón claro, absolutamentetodo en esa habitación demostraba una holgada solvencia económica. - Voy por el botiquín, ¿porfa tepuedes quitar los zapatos? - Si claro. - Le respondímientras me sentaba al filo de su cama y me empecé a quitar mis zapatillas. El deje a un lado mientrasterminaba de ver los detalles de su habitación. - Listo aquí está el alcohol, ¿meayudas a limpiar la herida? - Me dijo con cara de engreída. - Sí claro. Tome el alcohol y un poco dealgodón que también trajo mientras ella se sentaba a mi lado en la cama. Tomesu brazo y con pequeños toques limpie el raspón de su codo. - ahh. - Se quejó por el ardor. Traté de no reírme de lasituación y continué curando su herida. - Ya está. - Le dijesoltando su brazo. Karla se acercó y me dio unsuave beso en los labios, - Gracias. - Luego se levantó ytomo unas toallas. - Me voy a bañar rápido y te invito a almorzar sí? - Si claro, no me lo merezco,pero muchas gracias. - Puedes jugar con ...