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Mi nueva Familia y mi Primita Tímida 11: La Pelea
Fecha: 03/10/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: wantedforte, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... buscarme y estaba rendido, que ni llamándome fuerte respondí. - Wow sí que estaba cansado. Tomé un cigarro y salí a fumar albalcón. - Hasta que por fin despiertas - ¿Glenda qué haces aquí? - Lereclame. - Este es mi lugar ¿recuerdas? -Tenía razón. - Pero pensé que estarías conRomina. - Romina está durmiendo con mitía, como mi papá y Flavia regresan en la madrugada, ella ya está en el cuartode Flavia con mi tía. - Bueno, tiene sentido, ¿estásentusiasmada por convivir con tu hermanita? - Ni un poco, jajaja, pero buenoRomina y mi Tía Milagros lo valen. Recordé en mi mente los sucesosde la mañana con Romina, supuse de inmediato que no le había dicho nada aGlenda. Estuvimos hablando entre susurros un rato más mientras terminaba micigarro. - ¿Y bueno, vamos a tu cuarto? - Si quieres pasa, pero sin hacerruido. - En realidad no buscaba tener nada con ella, pero cada vez que lointento no lo logró, con Glenda es imposible resistirse, creí más fácilsimplemente hacerlo de una vez y ya. Pasamos a mi cuarto y cerré bienla puerta del balcón y no deje ni un solo espacio entre las cortinas de miventana, cerré la puerta de mi habitación mientras Glenda me esperaba sentadaen el filo de la cama. - ¿Bueno qué quieres hacer? - Lepregunté. - Jajaja. - Me respondió con surisa de niña. tomo mi short con sus manos y lobajo todo junto con mis boxers, mi Verga semierecta salto chocando con subarbilla, y sin usar sus manos se la engullo totalmente, Las mamadas de Glendaeran deliciosas, y siempre recuerdo ...
... cómo se trataba de contener, pero siempreterminaba teniendo arcadas, llenando de babas mi verga y saliendo lágrimas desus ojos. - Que rico me la mamas Glendita.- Le dije en voz susurrante. Glenda me respondió mamandocon más empeño que nunca mi verga, pero algo se sentía raro, no sé si era porque todo se estaba dando muy bien, o porque esta vez no hubo sermón de miparte, sentía algo raro en la situación. Traté de relajarme y concentrarme enla felación de mi primita, cuando de pronto sentí que alguien más me estabaviendo, volteé hacia mi armario, el cual siempre dejaba bien cerrado y vi desdelas sombras como Romina nos estaba mirando escondida detrás de varias casacas. - Acaso están locas. - Lesgrite en voz baja mientras retrocedía sacando mi verga de la garganta deGlenda. - Lo siento Glenda me dijo que note darías cuenta. - Me dijo Romina casi al borde del llanto saliendo delarmario. Volteé a mirar a Glenda con ojosde furia real y la vi quitándose la ropa hasta quedar solo en braguitasrosadas. - Luis, cuando vas a entender quelos sermones solo nos hacen perder tiempo. - Me dijo mientras se arrodillabadelante mío y tomando firmemente mi verga se la volvió a tragar completa. Intenté retroceder más, pero lamamada de Glenda era demasiado deliciosa, respiré profundo tragándome mimolestia y tomando un puñado del cabello de mi primita empecé a cogerme suboca, haciendo que sus arcadas sean cada vez más sonoras. Miré a Romina y estabaparada al lado de la cama con cara de niña regañada ...