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JUGANDO CON LAS VECINAS 4
Fecha: 04/10/2022, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: Caramelo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... el papá también viene al kiosco, pero en verdad no sabe quién es. -Sí. ¿Viste? Es menor que Aldi, como ocho meses… ¿viste que desarrollo? -¡Jajaja! -¿Por qué te reís? -Porque cuando la vi pensé que tiene tetas y culo… tan lindos como vos… -¡Jajaja! Subimos a mi piso sin encontrarnos con nadie. -Papi… - Este tono mimoso de Clarisa lo conozco muy bien… -No, no, nena. No quiero defraudar a Mami. -Un poquito…, un rapidito… -Mi amor…, vos sabés perfectamente que cada vez que te toco, me caliento tanto que no puedo aguantarme. -Una chupadita…, nada más. -No. Igual me dan ganas de acabar… -No, no yo…, digo…, vos me la chupás. ¡Lo hacés tan rico! ¡Tengo muchas ganas! -Pero… ¿no estuviste bien esta mañana? -Si, maravilloso… Pero ahora que estamos solos, me dio ganas de nuevo. Dale chupámela. Es fácil. – Clarisa se sentó en la mesa, levantó las piernas y, como es costumbre en las chicas cuando están conmigo, al no llevar tanga…, tenía todo el espectáculo a mano, culo y concha… -Está bien, un poquito. - Me incliné hacia su conchita y comencé a besar y lamer. Primero los labios externos…, luego los abrí con la lengua y los mantuve abiertos con los dedos…, y metí la lengua en la vulva, hasta el fondo… Clarisa gemía y suspiraba gratamente. Me acariciaba el cabello. Por supuesto, yo me había puesto al palo. Esa concha es exquisita, absolutamente… -¡Si, si, así papito! ¡Cómo…aaaaahhhh…me gusta! ¡Muchoooo! - Le mordisqueé el clítoris con los labios. -¡Papito…! - Y me ...
... inundó el rostro. Sorbí todo lo que pude y la limpié en lo posible… -¿Viste papito… qué fue rápido? ¡Estaba tan caliente! – Clarisa es inagotable. -¡Mirá como me dejaste! - Y le mostré el bulto del pantalón. -Permitime… - Se bajó de un salto. - Te la chupo un poquito…, nada más que para sentirla en mi boca… -No tesoro, no. Tomemos los bolsos y vamos. Bajamos y… nos encontramos nuevamente con la vecina del día anterior. -¡Oh…! Buenos días, señora… -Muy buenos días…, para ambos… ¿no? – Con una pícara sonrisa de sobradora. – ¿Se mudan? – Dirigió la vista hacia los bolsos. -No yo, no… Ella es Clarisa, vendrá con la mamá y la hermanita a vivir en casa hasta que reconstruyan la vivienda y el kiosco… -¡Aahh! De ahí entonces que conozco a la señorita. El kiosco de acá a la vuelta… -Exacto… -¡Qué bien! ¿Lo van a hacer de nuevo? -Si todo… La vivienda también. - Fue Clarisa quién contestó. -Me parece muy bien. Con tanta clientela quedó chico… -Si claro…, y pensamos hacer algo parecido a un autoservicio, chiquito pero más amplio que ahora. -O sea que el señor va a estar acompañado… por un tiempo… - La vecina quería saber cuál es mi relación con ellas… -Si por suerte… el ingeniero nos invitó a venir acá, así no tenemos que alquilar…, y habrá más dinero para terminar antes, en lugar de gastar plata en alquiler. – Clarisa estuvo rápida en responder…, para “aclarar dudas”. -Bueno, espero que lo disfruten. -Sin duda. – Yo estaba más sorprendido que la señora. Clarisa encaró el ...