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El viejo del parque.
Fecha: 10/10/2022, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Danisampedro91, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... virgen culo. Noté como la sacaba por completo, sintiendo un gran alivio, cuando de repente noto como me la vuelve a meter, ¡ohhh! ¡ooohhh! ¡ooohhh ohhh! Dios, me la había vuelto a meter hasta los mismísimos cojones. Ahora mi recién desflorado culito se había abierto como una flor, apenas había sentido dolor, solo la sensación de mi esfínter abriéndose para dejar paso a aquella verga que me estaba profanando. El viejo al ver que yo ya apenas había protestado me decía: Ves como ya no te duele, viste como ahora ya te entró más fácil, ya la tienes toda dentro otra vez. Echa la mano ya verás como la tienes toda dentro tuya, me decía el cabrón del viejo. Me agaché un poco más llevando mi mano por medio de mis piernas, pudiendo comprobar como tenía sus huevos pegados a los míos, la hostia, no podía creerlo, tenía toda introducida aquella enorme e hinchada verga del viejo en mi culito y podía notar sus pelotas pegadas a las mías. Un escalofrío recorrió todo mi cuerpo al tocar sus pelotas y las mías, notando como sus huevos se alejaban y volvían a pegarse a las mías sintiendo como su polla se introducía por mi abierto culo. El viejo poco a poco empezó a culearme viendo como yo empezaba a gemir, yo me agachaba todo lo que podía a la vez que trataba de pegar todo lo que podía, mi culo a él. Sí maricón sí, ya te la has tragado toda, ya la tienes toda dentro tuya, ves como sí te iba a entrar. Ahora ya eres mi putita, ahora ya tienes un macho que te va a dar verga ...... cuando quieras. Te voy a preñar de leche y dejar bien embarazado para que sepas quien es tu hombre. El viejo al ver mi entrega y como gemía, me preguntaba: ¿Te gusta verdad? Yo no le decía nada, pero estaba claro que aquello me estaba gustando, pegaba todo lo que podía mi culo a su pelvis sin poder dejar de soltar gemidos cada vez que su polla rozaba mi próstata. Ya sabía yo que te iba a gustar, ya verás como a partir de ahora vas a querer que te la meta más veces. Yo cada vez gemía más, notaba como aquella enorme e hinchada polla entraba una y otra vez por mi culo llegando hasta lo más profundo de mis entrañas, como cada vez que llegaba al tope rozaba algo que me hacía estremecer de gusto haciendo que gimiera cada vez que aquella polla tocaba aquello. Así maricón así, ves como te gusta, ya te dije que te iba a gustar, menuda putita que hemos encontrado me decía golpeando una y otra vez mi culito con su pelvis cada vez que me introducía la polla por el culo, escuchándose el sonido que producía al golpear su pelvis con mi culo, plof, plof plof plof plof, plof, plof plof plof plof. Yo gemía y chillaba abriendo los ojos y la boca sintiendo como estaba siendo follado por aquel viejo, que no paraba de taladrarme el culo con su polla, diciéndome de todo mientras me tenía fuertemente sujetado con sus manos por las caderas, haciéndome su mujercita. ¡Ay que gusto! ¡ay que gusto! ¡ay que gusto! Gritaba una y otra vez sin parar de darme por el culo ...