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Una madre abnegada
Fecha: 26/10/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Elida, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
A mis 16 años empecé a verme con un muchacho de 23 años. Migrante de África que conocí vendiendo en la calle. Hablamos mucho y un día lo invite a casa con permiso de mamá. Vivimos las dos solas y mamá me tuvo siendo muy joven aún, por lo que tenía 34 años entonces. Hablamos de su situación muy delicada. Transitaba la ciudadanía, no todos los días su venta le dejaba dinero para comer, y compartía una casa con varios. En su pieza dormían 5 y cada día alguno dormía en el piso. Había emigrado por problemas familiares al no aceptar casarse con una prima. Nos contó que había dejado los estudios y quería retomar para mejorar su trabajo e ingresos. Nuestra casa es cómoda, mamá tiene buen trabajo y papá nos dejó un dinero importante al fallecer en un accidente hace unos años. Así que Amed de religión budista, con su 1.90 de alto, por su simpatía y buen trato nos cayó muy bien y lo tratamos de ayudar a salir de su situación. No era suficiente y para no abrumarlo ofreciendo dinero, lo invitamos a comer varias veces y hablando con mamá me permitió que se quede a dormir dándome mil consejos antes. Las primeras noches dormimos cada uno en una pieza, que tiene el baño en medio y se puede entrar de cualquiera. A cierta hora ya acostados todos, escuchaba que se levantaba a orinar y el morbo me ganó haciendo que quiera saber cómo era su miembro. Una noche me levanté y haciendo que estaba bastante dormida entre al baño cuando el orinaba. Se asustó pero no pudo cortar ni esconder y ...
... disculpándome utilicé el bidet para hacer pis yo también. Le ví su pija muy negra, bastante larga, y algo gruesa, con una punta brillosa y dos hermoso testículos que le colgaban entre pelos enrulados. Una vista hermosa y se lo dije - Que hermosa es tu pija Amed! Muy linda - El con vergüenza me agradeció pero al terminar de mear, la guardó en su calzón. Se lavo la mano y antes que salga lo llame - Mirá, me parece justo que veas mi concha, y me pare abriendo las piernas Amed se quedó mirando y sonreía - Es fea? Pregunté - No Eli, es muy linda y sin pelos se ve muy bien dijo atento Al estar cerca sin dar tiempo, le agarré su mano y me la pasé por la concha - Es suave? Le pregunté Amed se animó y me la tocó frotando la palma de su mano que me abarcaba todo - Es muy suave y me gusta mucho - Vení, Seguime le dije llevándolo a mi cama - Me gustaría saber si es suave también, le dije señalando su pija que se había hinchado Apunto con un dedo la puerta y preguntó - Tu mamá? - Duerme le dije y palpé su pija por sobre el calzón. ¡Que linda que es! Me gusta mucho, le dije y la empecé a sacar. Se traba en el calzón porque estaba gorda, así que le indique que lo baje. Lo hizo y tuve ante mi una delicia. Su pija negra, con la punta fuera de la piel, bastante gorda y creciendo por mis toqueteos. El sentado en la cama, me arrodillé y mirando sus ojos, mientras le acariaba la pija y los huevos a dos manos, le pregunté - Puedo? Nunca sabré que iba a decir, ya que me la llevé a la ...