-
Mis inicios
Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Estela, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Desde muy chica me gustaba estar con Ernesto. Un hombre muy amigo de mi familia que le decía tío y era como uno más. Vivía al lado de mi casa y nuestros fondos hacían un parque común. Me gustaba ir a su casa porque siempre me preparaba algún postre. Me quedaba a ver películas con el, ya que había quedado viudo y vivía solo, era yo su mimada. Eran comunes los abrazos y los besos de cariño, y por eso ciertas cosas pasaban como normales. A mis quince años me gustaban películas de miedo y las veíamos juntos, me he llegado a quedar dormida con la cabeza en sus piernas y disfrutando de sus caricias por mi espalda. A mis 16 me hizo una torta hermosa, y todo era maravillo con el tío Ernesto. Un día que íbamos a mirar una peli juntos, el acusó ir al baño y dejo la peli andando. Parecía de miedo, pero las mujeres andaban con muy poca ropa y los hombres se le tiraban encima. Cuando volvió le conté y quiso sacarla diciendo que no era apropiada. Le insistí y la dejo, se quedó a verla conmigo. Me acosté boca abajo y puse mi cabeza en sus piernas. El me acariaba la espalda y me iba gustando más y más lo que veia. Note que debajo de mi cara su pene crecía y se movía, me moví para que me toque más y sentí que estaba duro. Sus manos llegaban a mi cola y me acariaba las nalgas aprovechando que tenía un pantalón muy cortito. Sentí cuando me pasaba la mano por la pierna apretando contra mi conchita, y moví una pierna. Seguimos así y me gustaba demasiado, así que cuando terminó la ...
... película le pedí que quería ver otra. Era tarde y me dijo que al día siguiente tendría más si yo quería. Sabiendo a que iba, al otro día llegué y reclamé mi peli El puso la película y se sentó, ese día estaba también el con pantalones cortos. Cuando apoyé mi cara algunos pelos de su pierna rozaban mi cara y me froté un poco. Enseguida sentí de nuevo, pero mejor que antes, que su pene crecía y pujaba contra mi mejilla. El me acariciaba más aún por entre mis piernas y se dedicaba a frotarme por sobre mi pantaloncito lo que me daba como cosquillas y le abrí las piernas otro poco para mostrar que me gustaba. Sus frotamientos eran lentos pero presionando un poco. Moví mi cara en su pene muy duro y sentí algo de humedad en el pantalón. Me hice la distraída y puse mi mano entre su pene durísimo y mi cara, tocando y moviendo despacio la palma de mi mano. Quería saber cómo era. Cuando terminó la peli, se quiso levantar pero le pedí quedarnos otro poco más lo que aceptó y siguió tocando con sus dedos en mi concha y recorriendo hasta mi culito. Me hacía respirar agitada y moverme para sentirlo mejor. En un momento me dió como una corriente, y me moví toda apretando su pija con mi mano. Era enorme y caliente Me dijo que era tarde y me fui prometiendo seguir al otro día Cuando llegue, estaba con un pantalón de baño muy ajustado y pequeño que le marcaba el pene. Yo no quería película y le dije, señalando si me dejaba ver - No está bien. Sos una sobrina y muy chiquita, yo soy grande. Ya vas ...