1. Mis inicios 2da parte


    Fecha: 28/10/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Estela, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Fui al día siguiente, pero está vez me preparé mejor. Me puse una pollera y sin ropa interior, arriba me puse una blusa grande. Llegué y el tenía puesto un calzoncillo de esos que parecen pantaloncitos y se puede sacar por delante para hacer pis
    - Hola, cómo estás?
    - Hola tío. Bien. Quiero más juegos.
    - Tranquila que vas a ir aprendiendo de todo, pero despacito
    - Mira hoy te voy a enseñar otra forma de sentirte bien.
    Me dió un abrazo muy pegados y me besó el cuello suave 
    - Que lindo! Dije ofreciendo mi cuello
    Me siguió besando y sus manos empezaron a recorrer mi cuerpo lentamente. Cuando llego a mis nalgas y subió por mis piernas. Al arrastrar para arriba la pollera se encontró con mi culito sin ropa y se sorprendió
    - No tenés ropita abajo?
    - No, quiero que me beses otra vez.
    Se sonrió y me acaricio pasando el dedo entre mis nalgas, tocando mi culo hasta llegar a la concha.
    Vení, me dijo yendo a un sofá y sentado me indico ponerme en sus faldas. Me senté, pero el antes me corrió la falda y al apoyarme sentí esos pelos en mi culito 
    - Me gustan tus pelos tío, le dije 
    El me acomodó y sacó por la abertura su pene que ya estaba grande aunque no tanto.
    Me puso con una pierna a cada lado y tapó su pene con mi pollera me sacó la blusa y acariciando mi culito me empezó a besar las tetitas. Me hacía cosquillas pero me aguante y solo movi mi ...
    ... cadera. Ahí sentí que ese pene había crecido y me rozaba la conchita.
    Me daba mucho gusto sentir ese calor que me daba.
    Me siguió besando los pezones y me obligaba a frotarme sintiendo que era una sensación hermosa. Me sentía muy relajada pero estaba ansiosa a la vez.
    Me empezó a lamer el cuello lentamente y me estaba dando mucho calor.
    Siguió besándome pero si mano ya paseaba entre mis piernas, frotando los dedos en mi conchita. 
    Levantó mi pollera y ahí si ya tenía el pene tan grande como el día anterior. 
    - Agárralo, me dijo
    Lo agarre y se lo froté sintiendo que me mojaba la mano.
    - Pásalo contra tu piel
    Le hice caso y apoyando la mano contra el pene, y lo apretaba contra los labios de mi conchita. El agarrando mis nalgas me subía y bajaba ayudando a que lo sienta mejor.
    Estaba disfrutando y sentía la necesidad de más, hasta que sentí que otra vez largaba sus chorros de leche tibia está vez sobre mi cuerpo y empapando mi conchita que me hizo sentir un ardor y otra vez ese temblor me sacudió el cuerpo dejándome agotada, recostada en su pecho.
    Me sostuvo en sus brazos hasta que me recompuse un poco. Me dió un beso profundo en la boca y acomodando mi ropa me sentó en el borde del sillón.
    - Dónde vas? Le pregunté cuando se levantó
    A lavarme, me dijo y el pedí que me dejara probar la leche que le había quedado. Se acercó y le chupé el pene 
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