-
Culiandome a mi hijastra
Fecha: 10/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Jose, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Leí un relato, que me hizo recordar muy buenos tiempos, Soy panameño, trabajaba en una fábrica de vidrio, tenía turnos rotativos, me enamoré de una mujer que vendía comida en la fábrica. Al principio ella vino a vivir a mi casa, pero con el tiempo decidimos vender mi casa y mudarnos a la de ella. Ella tenía una hija, que había dejado donde su madre, el tiempó que vivió en mi casa, La primera vez que vi a Ana, así la llamaré, era como una copia de su madre, pero versión mejorada y más joven. Estaba en primer año de secundaria, pero muy bien desarrollada, jamás pensaría que tenía esa edad, pues aparentaba mayor. Ella muy tímida, hablaba poco, yo siempre traté de hablar con ella por educación y por su madre. Hasta ese momento todo bien, sin ningún morbo hacia ella, Hasta una tarde mientras estaba en almuerzo, oía un compañero decir, que su hijastra estaba metiendo un muchacho en su casa, que ya estaba caliente con los hombres, y dijo, y quien la ve con su cara de inocente. No se porque a mí mente vino Ana, Esa tarde llegue a la casa y me puse a verla bien. Pensé que quizás ya andaba culiando, como decía mi compañero, esa cara de inocente, desde ese maldito día algo cambió en mi, quería saber si estaba culiando, empezé a prestarle más atención, a oír detrás de su puerta, a tratar de verla al bañarse, al cambiarse de ropa, si se agachaba a ver si se le veía algo, aunque sea un poquito, a ver detrás de sus ropas, imaginar su silueta, imaginar su desnudez, sin saberlo ...
... estaba empezando la obsesión. Pronto empezé a despertarme del sueño para ir a su cuarto a ver si se masturbaba, si estaba dormida o si simplemente dormía con alguna parte, ya sea tetas o el culo afuera, algo que pudiera morbosearle. Y se volvió rutina, despertarme a media noche para ir a espiarla, todo cambió una madrugada, mientras estaba camino a ir a verla, oí como unos gemidos, debo decir que el solo hecho de despertar para ir a su cuarto ya tenía la pinga dura, al oír esos gemidos, muy bajitos, me fui directo. En las penumbras pude ver que estaba tocandose la micha, según yo era eso, el movimiento de la sábana así me lo decía. En ese momento me contuve para no entrar y culiarmela, pues tenía miedo que se asustara y gritara, no se, pero lo hice casi que mecánicamente, me saque la verga y empezé a pajearme,y me vine en mi mano, luego fuí y la tiré en el lavamanos. Luego a mi cama y pensé muchas cosas y una de esas era lo que decía mi compañero, y al final dije para mi, ella quiere huevo, y yo tengo dos. Su madre madruga a muy temprano para preparar las comidas, se iba de casa a las dos am. Esperé a que se fuera y un rato más, luego me fui a la cama de mi hijastra y suavemente me acosté a su lado, ella estaba acostada de ladito, casi no me sintió llegar, empezé a abrasarla, sentía sus pechos a través de su pijama, mis manos tocaban poco a poco hasta llegar a sus tetas desnudas, sentí que se eriza a, por su piel de gallina, empezé a besar su cuello, mi otra mano bajó a su ...