1. Masturbandome con mi prima mojada


    Fecha: 14/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: dorito, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hola este es mi primer relato en este sitio y es algo que paso con mi prima hace ya varios años, cuando ambos teníamos 15, esta algo largo jaja pero espero les guste. 
    
    Primero me presento y los pongo en contexto, mi nombre es Joel y cuando ocurrió esto que les voy a contar tenia 15 años, al igual que mi prima. Ella y yo nacimos casi a la par y básicamente siempre hemos estado juntos ya que somos vecinos, por lo que nos llevábamos bastante bien. En ese entonces mi prima era una chica muy linda, de piel trigueña clara, casi igual de alta que yo (yo era unos centímetros más alto) con un par de pechitos ya desarrollados (pero no grandes) y unas nalgas y muslos anchos (algo que me encantaba de ella) de cabello largo, lasio y negro, con ojos castaños y grandes. Yo era parecido, era flaco, alto y con cabello corto ondulado negro. 
    
    Ella y yo entramos en la pubertad casi al mismo tiempo, por lo que teníamos las hormonas al 100 y al ser tan cercanos, tener curiosidad de adolescente por el sexo y ninguno tener novios comenzamos a tener encuentros indebidos cuando estábamos solos. Primero eran juegos inocentes como darnos pequeños picos en la boca, pero conforme íbamos creciendo y nos íbamos poniendo más calientes estos juegos iban escalando de intensidad, como pegarnos mucho y hacer movimientos con nuestras caderas o hasta ya darnos besos con la boca abierta, estos juegos hacían que nuestros corazones fueran a 1000 por hora (podía sertir su corazón cuando ella pegaba su cuerpo ...
    ... al mío) y se escuchaba nuestra respiración agitada, también podía sentir como su entrepierna se ponía caliente y hasta mojada y desprendiamos un olor bastante rico. Básicamente eramos dos adolescentes cachondos sin supervision. 
    
    Obviamente todo esto lo hacíamos cuando estábamos solos, nos aseguarabamos que nuestras familias no estuvieran en casa para poder comenzar nuestros indecentes juegos que cada vez iban siendo más intensos y más frecuentes. Pero todo cambió una noche de mayo. 
    
    Esa noche los dos nos quedamos en casa solos ya que sus padres y mis padres habían salido a un bar o algo así. En el momento en que nos avisaron que nos quedaríamos solos seguramente ambos tuvimos el mismo pensamiento de que podríamos cachondear sin que nadie nos molestara. 
    
    El día transcurrió con normalidad hasta la noche cuando comenzamos nuestro juego. 
    
    Ella normalmente cuando quería que anduvieramos de calientes se pegaba mucho a mi y comenzaba de ensimosa, me daba besitos en el cuello, me abrasaba, y se restregaba contra mi, como una gata en celo, esa era nuestra señal para comenzar nuestros juegos y es así como comenzamos. Después de jugar un rato al play 2 y cenar ella dio las señales y nos fuimos a mi cuarto, ahí estábamos bajo las sábanas, primero comenzábamos con algo inocente como darnos cosquillas o darnos pequeños besos para después comenzar a frotarnos como animales en celo el uno al otro. Estábamos en pijama (siempre nos frotabamos con ropa, nunca nos atrevimos a vernos ...
«1234...»