1. El hijo de la empleada de casa


    Fecha: 14/11/2022, Categorías: Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Yo tenía 17 años, mi casa es alejada del centro de la ciudad así que siempre que mis padres iban a trabajar en casa había una señora que limpiaba y estaba cuidando.
    Cada tanto iba con el hijo que tenía un año más que yo. Ellos eran negros, el no tanto pero si bastante. 
    Desde que tenia 16 el me re gustaba, pero era imposible que pasara algo y el ni se me acercaba.
    Hasta que un día, estábamos en casa, y Mirta la empleada le pidió a Braian que me llevara unas cajas que yo tenia que ordenar en mi cuarto. 
    El entro un poco nervioso pero le di charla y empezó ayudarme a ordenar, en eso el estaba con un deportivo y vi que se le marcaba. Intente no pensar en eso y seguimos ordenado. 
    Cuando terminamos el me dijo que si necesitaba algo más y yo le dije que no, pero que si quería quedar conmigo para no aburrirse no había problema. Se sentó conmigo en el escritorio y mientras yo leía el miraba el celular. Sentí que de a poco se iba acercando hasta que estábamos pegados una silla a la otra. Yo baje mi mano y la puse en su silla, y seguimos en la nuestra, el se acercó más y yo dejé caer mi mano encima de su pierna y el no me dijo nada. 
    Me empecé a calentar y subí mi mano de a poquito hasta que llegue a tocarle las bolas, vi que el movió su pija y subí y le puse la mano ...
    ... encima. En eso abren la puerta y Era Mirta, saltamos y dijimos que estábamos jugando un juego en el cel. Mirta dijo que venía a ver si necesitábamos ayuda para ordenar pero vio que ya habíamos terminado. Cerró la puerta y se fue, quede muy vergonzosa, pero volvimos a lo que cada uno hacía, Brian se volvió a acercar y esta vez fui directo a sus partes, se la empecé a tocar suave y vi como se le iba parando. El no me dijo nada y la saco para afuera del pantalón. Era negra y gorda, y todavía estaba dormida. La empecé a masturbar y el siguió con el cel. Yo mientras hacía que leía. 
    Se empezó a poner dura y sabía que tenía que dar el otro paso, así que me aleje del escritorio y me agache en el piso. Empecé a chuparsela. La tenía muy grande, en serio, iba haciendo lo que podía por tragarla y el empezó a empujar mi cabeza. Me subió al escritorio y me bajo el short que tenía. Me corrio la tanga y me la empezó a meter, le veía sus abdominales y la pija cómo entraba en mi pepa, me dio así hasta que me subió en upa y me llevo a mi cama. 
    No podía creer lo bien que cojia, me hizo venirme y le hice un pete hasta que se vino. Se vistió y se fue. Quede en mi cuarto sin poder creer y me senté a estudiar.
    A la semana lo volvimos hacer y así hasta que Mirta dejo de trabajar en casa 
«1»