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La esposa de mi sobrino quiere que le haga su tercer hijo
Fecha: 23/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: yay, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Mi sobrino Andrés esta casado con Dinora, una pequeña chica de 24 años, ya tienen dos hijos, ella es pequeña 1.55 mt, de tez blanca, pequeños senos pero paraditos, deliciosa colita y sabrosos pies. Yo soy Luis, 38 años, separado, me cuido bastante y tengo algunos negocios que me dan solvencia económica. Mi sobrino y su esposa llegaron a vivir cercano a mi casa, ellos tienen dos hijos, como dije, pero ambos se enferman continuamente, el varoncito tiene muchas alergias y la pequeña problemas de digestión, los dos llevan una dieta rígida y hay que cuidarlos mucho. Yo al saber de ellos, los visité y me puse a la orden, mi sobrino es buen trabajador pero algo parrandero, le gusta el vacile. Así que yo he servido de paño de lagrimas de Dinora y la ayudo con los niños. Una noche ella me llamó a mi móvil y me dijo que sus hijos estaban muy malos, salí de casa y fui a la de ella y los llevamos a la emergencia de un hospital privado, allí los revisaron, les dieron medicina y los regresamos. En ese momento mi sobrino no estaba, había ido a trabajar lejos de allí. En ese momento, ya había cierta atracción entre Dinora y yo. Y ella me pidió que me quedara con ella mientras se dormían los niños. Prendió la tv que está frente a la cama y me dijo que me metiera, en esa época del año habí aun poco de frio, me metí a la cama con ella dentro del cobertor de la cama. En eso me abrazó y me dijo que me agradecía mucho, que no hubiera podido hacerlo sin mi. Yo le dije que mientras ...
... yo esté no le faltaría nada a los niños ni a ella y sucedió que nuestros rostros se unieron y nos dimos un rico beso de labios. Luego nos soltamos. Al rato me despedí. Todos los días nos hablabamos por teléfono, cada vez con más cariño, en eso me dijo que me invitaba a cenar, era a mitad de la semana, en agradecimiento por lo del otro día, del hospital y todo eso. Así que fui ese día, me llamó la atención que los niños no estuvieran, ella me dijo que estaba con su hermana que se los había pedido una noche. Dinora estaba radiante, bien arreglada, de vestido y tacones altos, estaba muy linda. Vi también que no estaba su esposo Andrés, me dijo que nuevamente estaba trabajando lejos. Cenamos y nos fuimos a la sala, me sirvió una copa de vino, ella sabía que eso me gustaba, y bebió conmigo. Ya en la sala y con tres copitas de vino, le dije que estaba muy hermosa, que mi sobrino tenía mucha suerte de tenerla, pues los dos hijos solo la había puesto más atractiva, ella se sonrojaba, en eso puso música romántica y me pidió bailar con ella. Lo hice, ella bailaba muy bien, yo no soy tan bueno. Nos tomamos de las manos y ella puso su mejilla en mi quijada. De nuevo me repitió los agradecimientos y yo le decía que mientras yo estuviera le juraba que no le faltaría nada. Ella subió su rostro y buscó mis labios, nos besamos y ella quitó su boca, diciendo -disculpeme!-, pero yo la pegué a mi y la volví a besar, esta vez nuestro beso duró muchos minutos, no se cuanto, pero mi ...