1. Mi iniciación sexual


    Fecha: 23/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Este es el relato de mi iniciación sexual y debo comenzar por el principio para que se entienda:
    
     “Tenía quince años y a esa edad me pajeaba casi todo el día. Más los sábados en que, desde mi dormitorio, escuchaba los gemidos y grititos de mamá:
    ¡Ay! ¡Despacito que me duele, papi! 
    ¡Ay! ¡Ay ¡Aaaaaaaah! ¡Por el culo no, que me haces doler!
    Y se escuchaban las carcajadas de papá ante los ruegos de mi madre.
    Con el ruido que hacía la cama, me daba a entender que estaban cojiendo rabiosamente. Luego, como siempre dejaba la puerta entreabierta de mi cuarto y los veía pasar a media luz, desnudos hacia el baño a lavarse, supongo. Minutos después, regresaban a su dormitorio y yo no paraba de pajearme y acabar hasta quedar dormido.
    Recuerdo que un sábado por la mañana en el desayuno, papá me observaba sonriendo, se levantó de su silla y tomando mi cara entre sus manos, dijo:
    ¡Mirá querida! Parece que Josecito se está agotando de tantas pajas que se estará haciendo. Mirá lo ojeroso que está. Me parece que vamos a tener que hacer algo urgente.  Me soltó riendo con ella pícaramente y volvió a su silla. Sentí vergüenza, pero papá estaba en lo cierto.
    Esa noche fue algo especial. Como de costumbre cojían con sus ruidos normales de una noche de sábado, hasta que escuche a mamá:
    ¡Josecito, vení mi amor! 
    Me quedé en silencio y se volvió a escuchar:
    ¡Dale, Josecito, vení un momento, querido!
    La voz de mamá se escuchaba distinta, pausada, pero al tercer llamado, me levanté y ...
    ... fui, ocultando entre mis manos la erección que tenía bajo el calzoncillo.
    Me paré a la puerta y los vi por primera vez, totalmente desnudos sin tapujos y papá le sobaba las tetas a mi madre. Me quedé petrificado. Las pajas que me hice imaginando esto y ahora lo tenía ante mis ojos.
    Mamá con cara repleta de gozo, extendió su mano y me pidió que me acercara a la cama, junto a ella. La pija me explotaba y tenía miedo de acabar allí. Me obligó a recostarme junto a ella y rocé su piel, lo que me hizo erizar la mía. Papá me miraba con cara de… sí, de degenerado, los ojos entreabiertos llenos de lujuria, igual que mamá y me quedé inmóvil viendo cómo le acariciaba la concha que, mamá ya se había abierto bien de piernas para que yo pudiera apreciar todo. Papá se acomodó entre las piernas de mamá y empezó a lamer su concha y pude ver su enorme verga que era el doble que la mía en largo y grosor. Mamá me acariciaba, mientras soltaba suspiros de gozo pleno. Me apretó contra su cuerpo y quedé junto a sus enormes tetas que tenían los pezones erectos a punto de reventar. Me tomó de la cabeza y me los hizo besar y lamer, mientras soltaba grititos de placer y entrecerraba los ojos. En eso, veo a papá que se arrodilló en la cama viéndonos, se sobó la pija y la penetró por la concha a mamá y la bombeó como si quisiera partirla en dos, sin dejar de mirarme a los ojos, dando a entender que estaba gozando con mi presencia en su cama. Yo me prendí con desesperación a las tetas de mamá, chupando y ...
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