-
MASTURBACIÓN CON ADRENALINA
Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Tengo 67 años, soy casado, con mi mujer tenemos buen sexo a pesar de nuestra edad, pero hay algo que desde mi niñez/adolescencia, no pude cortar es que me apasiona masturbarme. Nunca me animé a confesarlo a mi mujer, pero siempre me las ingenio en casa para hacerlo y lo extraño del caso, siempre en lugares donde corro peligro de que me vean, lo que sería un disgusto enorme ya que tengo dos hijas mayores de 25 y 27 años. Por ejemplo, me vienen las ganas de pajearme cuando ellas está en el comedor tomando mate y charlando. Me voy y desnudo completamente, me escondo y las espío y allí empiezo la paja, que es puro adrenalina, sabiendo que, si alguna se levantara del sillón y viniera hacia donde yo estoy, no me daría tiempo de esconderme y sería quilombo en puerta. Lo hice en cada lugar de la casa. La última vez, entré al ante baño, donde una de mis hijas se estaba bañando y desnudo me pajeé aceleradamente viendo su cuerpo desnudo en la ducha. Acabé y salí arriesgado a que pudieran verme y me encerré en mi dormitorio. Rápidamente me vestí y salí como si nada. Mi hija nunca se enteró que la espié masturbándome. Cierta tarde, ellas estaban sentadas en la galería de afuera tomando mates y charlando. Aproveché para desnudarme y espiando por la cortina junto a la puerta de ingreso a la casa, me hice una flor de paja y cuando estaba acabando, cerré los ojos disfrutándolo, cuando siento que la puerta se abría y era mi esposa que, al ...
... verme, entró a la casa cerrando la puerta y agarrándome de un brazo me llevó a los tirones a nuestro dormitorio diciendo: ¡Aníbal! ¿Qué es esto? ¿Estás loco? Dejame que te explique mi amor. Alcancé a decir cuando me pegó un sopapo en la cara diciendo: ¡Viejo degenerado! ¿A tu edad necesitas masturbarte? ¿Y si entraba alguna de las chicas? ¿Qué hubieras hecho? – Me decía mientras me volaba otro sopapo en la cabeza. Yo me quería morir en ese momento, pero algo pasó que me dejó perplejo. Sonia, mi esposa, ya no me golpeaba con bronca, sino que solo eran palmaditas como jugando. La miré azorado y ella me abrazó y besó apasionadamente en los labios diciendo: ¡Viejo puerco! Por qué no me dijiste que eso te calentaba así no tendrías que esconderte para hacerlo, porque yo también me hago muchas pajas a escondidas en el baño. De haberlo sabido, las hubiéramos hecho juntos. ¿No te parece? Y seguía besándome súper caliente. Respondí a sus abrazos y besos y le pedí que se desnudara para masturbarnos juntos. Sonia no se hizo rogar y tirándose de espaldas en la cama me mostró lo bien que se toca y como se retuerce de placer viéndome parado desnudo frente a ella. La cuestión es que terminamos en unas pajas bestiales, acabando como animales. Quedamos tendidos en la cama abrazándonos y besándonos. Le agradecí su sinceramiento y posterior paja. De ahora en más, ya no tendré que esconderme, lo haríamos juntos. ………………………………………………………………………………………..
«1»