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MI HERMANA MARITA
Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... sentamos y ella comenzó a llorar por haberse sentido engañada, pensando de ella, que era una puta. ¡No, querida! –Le dije. Me excitó encontrarte en esa página de citas y el poder encontrarte y saber que eras vos me gustó. ¡Tranquila! Nadie se tiene que enterar de tus deseos. Tus secretos están bien guardados conmigo. Ella me miraba llorosa y le acaricie la cabeza para calmarla. Pedí dos cafés y los tomamos mientras trataba de convencerla de que siguiéramos con la cita como si fuésemos dos extraños. Ella me miró y noté en sus ojos algo distinto, sí, le gustó la idea y esbozó una sonrisa, aunque dijo: ¡Pero Manu, sos mi hermano! ¿Cómo voy a seguir adelante? ¡Como lo hago yo! Esto me calientas Marita. No sabés lo excitado que me siento el poder llegar a acostarme con mi querida hermana. Dale. ¿Seguimos adelante? Ella me tomó de la mano y apretándola me dijo: ¿No pensás que soy una puta? Que tu hermana busca tipos en páginas chanchas para satisfacerla. ¡No, querida mía! Dale terminemos el café y vallamos a un hotel. ¿Sí? Ella dudaba, pero sé que sentía lo mismo que yo. Aboné ...
... al mozo y nos fuimos en mi auto hasta un hotel. Llegamos y ella sentía culpa, pero la abracé y besó con pasión y ella empezó a aflojarse. Franeleamos y ya desnudos, nos chupamos por todos lados y terminamos cojiendo salvajemente. Más tarde, mientras fumábamos un pucho, le pregunté cuanto hacía que tenía esta doble vida. Ella respondió que yo era el primero en acostarse con ella, porque en otras ocasiones, solo se citó en una confitería y no pasó nada. Le creí y nos abrazamos y besamos largo rato. No podía creer que mi hermana estaba encamada conmigo. Era mucho para una sola vida y lo disfrutamos a pleno. Llegado el momento de irnos, la llevé cerca de su casa y quedamos en vernos la siguiente semana en el mismo lugar. Nos despedimos con un abrazo y un sinfín de besos apasionados. Al bajar del auto la miraba, toda una señora y resultaba ser una hembra fogosa que su marido no satisfacía y me sentí virtuoso al ser yo quien le sacara toda su leche y la dejara livianita por una semana más. ………………………………………………………………