1. DESENMASCARANDO A PAPÁ


    Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Cuando murió papa, con mis dos hermanas nos reuníamos en la casa de mama para que ella no se sintiera tan sola. Charlábamos de papá y también de otras cosas. Cierta tarde, mama algo compungida, nos dijo:
    Yo sé que fui una pobre cornuda, porque papá, cuando discutíamos, me gritaba que él se encamaba con otras mujeres. Quizá era cierto y no solo pàra pelearme.
    ¡Ay mamá! -Dijo una de mis hermanas, tratando de consolarla y que ya no pensara en eso pues, él ya estaba muerto y ella debía continuar su vida y por qué no, conocer a alguien que sí la valorara.
    Al dl día siguiente, no habíamos quedado en ir los tres por la casa de mamá, pero fui a buscar unas cosas que precisaba y luego, tomando unos mates, ella volvió a sacar el tema de que seguro que fue una cornuda cosa que me negué a aceptarlo y tuve que confesarle el por qué:
    Mirá mama! Ayer que estaban las chicas no podía contarte esto que te voy a decir, pero hoy sí lo haré:
    Papá no era un mujeriego y te lo puedo asegurar. Si lo decía era para ocultar lo que realmente era.
    ¿Cómo? -Dijo mama intrigada, abriendo grande los ojos.
    ¡Sí, mama! Él nunca te metió los cuernos con una mujer, lo sé, porque lo he seguido más de una vez. ¡Te acordás que vos, a veces, le encontrabas entradas de un cine de Buenos Aires al que siempre iba cuando viajaba a hacer tramites?
    ¡Sí, claro!  – dijo ella. Veía películas del lejano oeste que tanto le gustaban.
    ¡No, mama! Te mentía. Pues, bien. Yo fui a ese cine y lo que vi me abrió los ojos ...
    ... cambiando la idea que tenía de papa.
    ¡Ay, por Dios! -Decime que descubriste. -Rogó mamá.
    Ese cine y te lo digo porque lo seguí tres o cuatro veces sin que me viera, es un cine porno al que solo van tipos a masturbarse y hay unos boxes abiertos para coger. Te digo que al verlo como se movía en la sala, como compitiendo con otros que también lo hacían, en busca de algún tipo al que pudiera chuparle la pija o llevarlo al box, me sorprendía. Era otra persona. Lo veía a media luz moverse por los pasillos, sentarse junto a algún tipo, franelearlo y terminar mamando su pija. Te digo que hasta me resultaba excitante ver a ese hombre, mi padre, hacer semejantes cosas y después acá, ser el hombre recto y dominante. 
    ¡Ay, hijo! – Me cuesta creer que mi esposo hiciera tales cosas.
    Lo sé, mama. Hasta a mí me costaba creer lo que veía y, es más, te voy a confesar algo que no debería decir y que prometí guardar el secreto, pero para que por fin te des cuenta quien era papa, te lo voy a contar:
    Como lo seguí a papa a ese cine, debía vestirme de tal modo que no me reconociera, sino, se iría despavorido. Cierta vez, era a plena mañana y había pocos tipos en el cine, por lo que papa iba y venía como desesperado por captar a su presa y me le fui acercando. Pasó dos veces a mi lado y la tercera, le tomé de un brazo y cambiando la voz, le dije si quería chuparme la pija. Su sonrisa fue evidente y me llevó a un box. Como había muy poca luz, me desabrochó el cinto y pantalón, bajó mi calzoncillo y ...
«123»