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VACACIONES EN LA PLAYA
Fecha: 25/11/2022, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Mario Ramírez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... pendejos, sino parte de la verga que parecía a medio parar. Me hacía el que no lo veía hasta que él me sorprendió mirándolo. Me sonrió y dijo que mirara y si se le escapaba la pija que le avisara para guardarla. Sentí vergüenza y no volví a mirarlo. Seguidamente, nos reunimos con mamá y las chicas que seguían en la cocina y me senté a la mesa, cuando papá se agachó detrás de mamá y a modo de chiste, levantó la parte trasera de la enagua dejando a nuestra vista los gordos cachetes de su culo y dándole palmaditas nos miraba riendo y decía: ¡Esto es carne argentina! ¡Miren, miren chicos, cuánta carne tenemos acá! Mamá reía y girando sobre sus pies, quedó de frente dejando a nuestra vista la mata de pelos de su concha, pero sin molestarse que nos mostrara todo papá y continuando con lo que estaba haciendo, volvió a girar hacia la mesada. Reíamos con las chicas, pero también nos mirábamos azorados porque jamás se comportaron de esa manera. Tal vez, el aire marino les afectaba de ese modo. Más tarde partíamos a la playa. Caminamos buscando el mejor lugar y allí nos instalamos. Todos nos metimos en el agua que estaba bastante fría pero que gozábamos. Al rato, papá se sentó en su reposera y mamá se sentó en la lona junto a él. Papá le acariciaba la cabeza y ella entrecerraba los ojos. Con las chicas seguíamos en el agua jugando y cuando fuimos para la sombrilla, no estaban nuestros padres. Miramos en dirección a la cabaña y no se los veía. Caminamos hasta una duna, quizás ...
... estuvieran del otro lado caminando por ahí, pero al subirla, desde allí los vimos desnudos cojiendo rabiosamente. Mis hermanas se iban a retirar cuando las tomé de un brazo y les dije que siguiéramos mirando así aprendíamos. Minutos después, cuando ellos se calmaron, al vernos parados observándolos, como si nada, sonriendo tomaron sus trajes de baño y caminaron desnudos hacia nosotros, pasando a nuestro lado y se sentaron en las reposeras sin volver a vestirse. Cuando nos acercamos y sentamos bajo la gran sombrilla, no les sacábamos la vista de su desnudez y ellos ni se preocuparon hasta que mamá dijo: ¡Ay chicos, por favor! Hace un calor terrible. Sáquense los trajes de baño que es más cómodo quedarse así, total no hay quien nos vea. Papá apoyaba su pedido y nos insistía a sacarnos la ropa. Con timidez lo fuimos haciendo y nos tapábamos, pero mamá dijo que estábamos solos en la playa, no tenía sentido taparnos. ¿Disfruten, chicos! –Dijo. Así fue que los cinco estábamos desnudos sin dejar de mirar embobados con las chicas. Después de comer unos sándwiches y beber gaseosas, nos entró la modorra y cada uno en su reposera, dormitamos por un rato, siendo despertados por el sonido del vaivén producido por la cojida de mis padres a centímetros de nosotros que no perdíamos detalle. Cada tanto, mamá nos miraba y suspiraba aceleradamente, gemía y balbuceaba palabras inentendibles hasta que papá le dijo que estaba por acabar y ella gritó orgasmando a gritos. Se soltaron y besaron. ...