1. La tormenta


    Fecha: 11/01/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Sonia, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Las tormentas siempre me han dado miedo. Por eso cuando hay truenos, vientos fuerte y relámpagos, no me gusta estar sola.
    Mi marido había viajado y volvería en dos días cuando esa noche Bruno nuestro hijo, al escuchar que diluviaba se vino a mi pieza y sin hablar se acostó a mi lado.
    Estaba agradecida que no me dejara sola, aunque al ponerme de lado y sentir su pecho pegarse a mi espalda supe que estaba en problemas. Bruno tiene 18 años y ya está grande, de todos lados 
    Cuando apoyó su cuerpo al mío, sentí que pija desnuda en mis nalgas.
    - Abrazame fuerte, le pedí sin pensar. Su calor me confortaba
    El se pegó más a mi y cruzando un brazo por arriba de mi cuerpo, se agarró de mis tetas.
    Si hay algo que me calienta mucho es que toquen o chupen las tetas. Se me paran los pezones, se me ponen más duras y me mojo sin poder evitarlo.
    Supongo que lo notó. Porque me apoyaba por sobre la bombacha su pija durísima en mi entrada trasera.
    Lo sentí moverse suave y ya no podía ni quería parar.
    Lo dejé que me empape con sus jugos todo el culo, y cuando apretando mis pezones lo sentí que me corría la bombacha, supe que me iba a cojer
    Me la volvió a acomodar en la entrada del culo, y mientras me sobaba ...
    ... las tetas que había sacado fuera del sutien.
    Me llevo a un éxtasis increíble y sola me fui enterando esa hermosa y dura poronga en mis entrañas.
    Ya genia sin pudor cuando me preguntó
    - Estás bien mamá?
    Mi nivel de perversión llegó al cielo. Solo le dije
    - Cojeme. Cojeme toda
    Me volcó boca abajo, me montó sin sacarla y me empezó a dar una cojida que me hacía delirar.
    Sentía que su pija estaba enorme y me llegaba al fondo del culo, haciendo que a cada metida me salgan pequeños gritos que lo calentaba más y mas
    Me cojió por más de 20 minutos a buen ritmo y me la enterró hasta donde nunca había tenido ninguna pija para soltar una cantidad de leche que me desbordó el culo y chorreaba hasta la cama pasando aún tibia por mi concha
    Para mí suerte sus 18 años le permitieron recuperarse cuando se la mamé un poco.
    Me hizo poner de perrito y desde atrás me empezó a cojer por la concha agarrado de mis tetas.
    Me hizo acabar dos veces sin pausa, me hizo gritar y cuando me volvió a acabar, caí rendida en la cama. El me dió unos pijazos más y se le salió.
    Al otro día aunque ya no llovía, cuando despertamos me volvió a cojer por los dos agujeros antes de irnos a bañar, transpirados y con olor a sexo. 
«1»