1. Entre lo bizarro y morboso.


    Fecha: 31/01/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Adro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Separada de mi marido decidí distraerme retomando mi trabajo de cuida enfermos. Aun con un más que buen cuerpo con túnicas de profesión logro disimular un poco ya que conozco el pensamiento femenino. Era en un chalet donde en lo que sería la casa de los caseros estaba ahora el abuelo, un hombre setentón con movimientos propios pero que a la noche preocupaba ya que estando medicado convenía un alerta inmediato de ser necesario. Entre la bronca de mi sentida traición hacia mí persona sumada a la falta de sexo; aunque no sirviera de nada quería una venganza. Llegaba a l tardecita y como ya pintaba el otoño la oscuridad llegaba pronto y nos íbamos a nuestro Dto. Una percibe la cercanía del otro si presta atención y en una persona adulta es más nítido aún. La cercanía corporal, algún roce que dura varios segundos y como no me disgustaba la idea no me quedé atrás en hacerme la distraída. Pasado casi un mes y ardiendo por los piropos callejeros una noche decidí tratar al menos algo. Me acosté (biombo de por medio) con una enagua muy cortita y totalmente transparente sin sostén me acosté esperando el momento. Apenas pasada la medianoche sentí ruidos en el baño y pese a que era normal que fuera y hasta se bañara solo entre al mismo mientras orinaba. ¿Por que no me llamaste amor? Como vas a venir solo a esta hora?. Trato de disimular su estupor ante mi escasa vestimenta y aún con la pija en su mano, aprete el botón de la cisterna y me dispuse a mano limpia a lavarle el pito. El no ...
    ... salía de su estupor mientras lo llevaba a la cama y sus ojos me recorrían de una. Al notar sus ojos en mis senos me disculpé por estar así pero que me había sobresaltado. El sonrió diciendo, ojalá estuvieras así siempre, realmente que linda estás. Se quedó esperando mi repuesta, y en el acomodo de almohada posé mis tetas en su cara. Quedamos mirándonos y sin más, las saque para depositarlas en su boca. Me las empezó a chupar con devoción, buscando mejorar su pose a lo que lo ayudé. En penumbras le acaricié las piernas mientras sentía como su boca resbalaba en su propia baba. Sentí su mano buscando mis nalgas y me incorporé un poco para sacarme la enagua y sacarme la tanga de espaldas a él...gemía y tocaba mi culo, me acosté a su lado y le pedí que siguiera chupándome los pezones. Al cabo de un rato busqué su boca y atrapé su lengua en la mía, el viejo se retorció en una suerte de desesperación por complacer y después de un profundo beso de lengua le pregunté si me quería hacer acabar. Me miro pidiendo piedad y le contesté que había muchas maneras de complacer una mujer. Lo acomodé bien y me senté en su cara, le refregué la concha por todo el rostro y se lo fui inundando de jugos vaginales mientras gimoteé de placer, hacía mucho que no gozaba por el roce de otro. Descargué una volcada final y con vos quebrada le agradecí mientras no paraba de pasarle la lengua por las mejillas chupando mis fluidos y besarlo, "el culo me decía" ¿Queréis chuparme el culo?"- Si. Lo senté al borde de ...
«12»