1. Penétrame...


    Fecha: 15/02/2023, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Adro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... tibia, pesada, carnosa y áspera, sus manos derecho a mis nalgas y  con una pasión moderada nos descargamos en un romance fortuito; por momentos sentí asco pero su ardor me llevaba. Ese tipo del barrio al que nunca había  saludado y de niña me asustaba ahora me tenía en sus brazos tocándome. Sentimos gente que ya estaba en la terraza y nos fuimos abajo. No dejó de tocarme la cola y en el descanso con un rápido movimiento me mostró su hermosa pija, semi erecta, gorda, larga, negra y llena de nervios. Le mandé la lengua otra vez dentro de su lengua y reaparecimos para el desayuno. Yo estaba muy excitada, nunca había visto algo así. A la noche sería el encuentro, cuando me atrapó con su lengua supe que estaba perdida, no teníamos mucho tiempo pero lo aprovecharíamos al máximo. Era increíble la rapidez con que me desvestía, me sentó en la cama y sacó su hermosa verga, la lamí como desesperada y hasta sentí como palpitaban sus venas dentro de mi boca. Me inclinó hacia atrás, se hizo chupar las bolas cosa en la que debuté mientras escuchaba "ahí esta la lechita que te voy a dar". Me acostó, y empezó a lamerme los labios vaginales, el clítoris me explotó enseguida, y empecé a gemir largando jugos a granel. Me dió vuelta y cuando quedé boca abajo, sentí el susurro "Oh Dios; que culo hermoso..". Lo sentí zambullirse entre mis nalgas y su lengua entrar dentro de mi ano, sentí su lengua rasposa subir por mi espalda, chupetearme la nuca y sus dedos trabajando mi esfínter con saliva. ...
    ... Respiré hondo y abrí bien las piernas...fue entrando de a poco y con un arte tremendo, mordí la almohada y cuando sus pendejos hicieron tope en mis nalgas golpeteándome con sus bolas me di por victoriosa al tiempo que me invadía una nausea con un sudor frío mientras él me empapaba la espalda con el suyo. Le pedí que se moviera más despacio y fué cuando me percaté de lo pastoso que estaba todo, se quedó quieto y soltando leche a granel entre mis excrementos que me hizo soltar. sentí algo de vergüenza y locura y empapados en calentura y hedor nos chupeteamos la jeta a modo de despedida. Después de aquello busqué su mirada un par de veces pero no era correspondida. De vuelta al barrio no podía hacer contacto y me ponía mal la idea de haber sido cogida y dejada por un tipo así. Un día para mi alegría nos encontraríamos en una cita bien resguardada, había conseguido un departamento de un amigo, cuando llegué le noté serio y pensé que solo me había hecho ir para despedirse. Me sentó en la falda y acariciando mis piernas comenzó a decirme que tenía algo que confesarme, y empezó a evocar distintos vestidos, polleras, conjuntitos, zapatos, zapatillas y bicicletas en las que yo solía andar. Te ví pasar muchas veces y pensé en secuestrarte para violarte. "Pero yo era una criatura!!" contesté horrorizada, "Eras una mujer en cuerpo de niña", Nunca más ví a alguien así, te soñaba y me volvía loco, toda mi vida me masturbé con vos; te podría decir hasta el color de bombachitas que usabas. Quería ...