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Mi prima Lucy
Fecha: 10/03/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: BlackWolf, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... económicamente una mensualidad que, aunque no es mucho, es de ayuda; él siempre ha tenido mucho cariño por mi tía y mis primos y no le pesa hacerlo. Cierto día, estaba solo en casa descansando… llevaba todo el día intercalando mi tiempo entre el celular, la compu y la TV; realmente no estaba haciendo nada, pues como ya lo mencioné, mis padres estaban en sus trabajos y mi hermano aún no regresaba de su universidad. Ciertamente estaba aburrido, pero sin ganas de hacer algo. Sonó mi celular y vi que era mi mamá; contesté y me dio la noticia que mi primo Luis nuevamente se había puesto mal y me pidió de favor que me fuera a la casa de mi tía, porque se lo tenía que llevar al hospital y no quería dejar sola a mi prima Lucía. En primera instancia me molesté un poco porque no quería salir, tenía mucha flojera además que, por la época, hacía mucho calor, pero después pensé en mi tía y lo mucho que necesitaba nuestra ayuda y accedí sin hacer mucha queja. Me cambié, ya que estaba en ropa ligera para estar en casa (una playera y un short, ambos de tela ligera); me puse una camiseta deportiva y un short tipo bermuda, tenis y una gorra. Preferí pedir un taxi, de esa forma evitaría el bochorno del calor y llegaría más rápido. Tomé unas cosas que estaban en una bolsa en el comedor que mi mamá me pidió que le llevara y tomé camino. Llegué a casa de mi tía en menos de media hora, al tocar la puerta mi prima Lucia fue quien me abrió, pues mi tía y mi primo ya se habían ido. Saludé a mi ...
... prima y me invadió el sentimiento al ver su carita, llena de frustración e impotencia: Yo: Hola prima. Me acerqué y la saludé con un beso en la mejilla y le di un abrazo que duró muy poco ya que me dio la impresión que no era bien recibido por Lucy. Lucy: Hola primo – contestó con todo un tanto cortante Yo: Vine tan pronto mi mamá me avisó. Mira, me pidió que les trajera esto – Extendí la mano para entregarle la bolsa. Ella la tomó y solo atinó a decir -gracias- Lucy: Pásale a lo barrido primo – me dijo mientras cerraba la puerta. Yo: Gracias prima – contesté y después de que cerró la puerta caminé detrás de ella hacia la sala y nos sentamos. En el trayecto de la puerta a la sala (que no es mucho, si acaso 2 metros) me llamó la atención lo crecida que estaba y no pude evitar observar su bella figura ataviada con la falda de su uniforme escolar a cuadros azules y verdes y una ligera camiseta blanca que se ceñía perfectamente a su torso. Lucy es 6 años menor que yo y desde que entré a la universidad dejé de verla pues pasaba más tiempo en la Ciudad de México y solo regresaba en las vacaciones o algunos fines de semana en que tenía tiempo. De por sí, desde que se cambiaron de casa dejé de verla tan seguido y con lo de la universidad prácticamente podría decirse que tenía entre 3 y 4 años que no la veía. La recordaba como una pequeña niña delgadita y avispada, de tez pálida y de cabello castaño largo, normalmente desaliñado y grandes ojos color miel. Ese ...