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MACHOS COMPARTIDOS
Fecha: 30/03/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ANTONIO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
por razones económicas mi hermano y yo decidimos vivir juntos en el campo, la idea era juntar un poco de dinero y trabajar la tierra. M i hermano se había separado de su mujer hacía ya más de 5 años y yo era un soltero empedernido, me consideraba bisexual, aunque nunca se lo había confesado a mi hermano. Nos instalamos en el sur, en una casa que había que arreglar, tenía un pedazo de tierra que se podía sembrar, nosotros no sabíamos mucho del trabajo con la tierra, éramos citadinos, pero teníamos que arreglarnosla. Al poco tiempo contratamos un hombre de unos 45 años que sabía todo acerca de la tierra, yo acepté contratarlo porque me gustó de inmediato, era moreno, varonil y se le marcaba un precioso paquete. Al poco tiempo de trabajar con nosotros decidimos que sería mejor que se quedara en una de las habitaciones de la casa y que los fines de semana se fuera al pueblo vecino donde tenía su familia. El aceptó, era una delicia verlo trabajar la tierra sólo con el pantalón puesto y el torso desnudo, era peludo, lo que me calentaba mucho, comencé a decirle cosas a modo de broma, él sonreía, pero no me rechazaba del todo. Un día mi hermano se fue a la ciudad para trámites con el banco, no volvería hasta dos días después, aproveché y prevenido de una botella de vino, por la noche me encaminé hasta la habitación de Guillermo, él estaba despierto, miraba tv. Me senté sobre la cama y le ofrecí un vaso de vino, conversamos y poco a poco comencé a tocarlo tímidamente, el brazo, el ...
... pecho, él sonreía, y me apartaba la mano, pero yo volvía a la carga, metí mi mano bajo las cobijas, la puse sobre su ropa interior y luego metí la mano para encontrarme con su miembro, para mi sorpresa ya tenía una erección plena, caliente, duro como un fierro. Me volví loco e inmediatamente me incliné y mi boca tragó esa delicia de pene, estaba en su esplendor, duro, rojo, caliente, brillante y resbaloso por mi saliva. Lo tragué lo que más pude, estaba desesperado, necesitaba comerme toda esa verga, me esforcé y pude devorarla toda, hasta que mi nariz choco con los vellos de su pubis, apenas respiraba, pero lo sentía mío completamente, lo saqué un momento para echarme sus dos huevos llenos de semen a la boca, me sentí con la boca llena de sus hermosos huevos, los saboreé con dedicación dejándolos mojados con mi saliva, luego volví a comerme esa deliciosa verga, la cabecita enrojecida estaba cubierta de precum, lo recogí suavemente con la lengua para degustarlo. En un cerrar de ojos me desvestí completamente y me senté sobre él, estaba tan caliente que violentamente empujé mis nalgas sobre su pene, abrí con mis manos las nalgas para permitir que el pene de Guillermo entrara hasta adentro, hasta mis entrañas. Comencé a moverme sobre su verga, mi agujero se cerraba y se abría entorno a su palo, me entró hasta lo más profundo de mí. Lo besé con ansias, me sentía lleno de verga, quería que me soltara su leche toda dentro, pero también quería que no acabara nunca esa sensación ...