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A mi padre lo violaron
Fecha: 15/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Armando, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... muy descuidado, la verdad es que don Bernardo era todo un macho que desprendía varonilidad en todo sentido. -Estás pendejo wey, no voy a hacer eso.-mi papá se notaba muy molesto, y a pesar de las cervezas que llevaba ya encima se levantó e iba a darle un madrazo en la cara a don Bernardo, pero el golpe llego con mucha lentitud y poca fuerza que don Bernardo apenas tuvo que hacer esfuerzo por esquivarlo. Antes de que pudiera reaccionar, fue don Bernardo quien le dio un madrazo bien fuerte a mi papá. Mi padre se quedó medio tirado, solo apoyado en los bultos de cemento que estaban atrás de él. Miré con algo de temor como don Bernardo se aproximó amenazadoramente hacia mi papá, pero él rápidamente extendió su brazo seguido de un “ya wey”. -Entonces has lo que te digo pendejo.-dijo en tono brusco don Bernardo haciendo la finta de que le iba a volver a pegar, y mi papá inútilmente intentó cubrirse.-acuéstate y ábrete de patas cabrón. Eso me comenzó a asustar, estaba preparado para intervenir cuando vi como mi padre se quitaba la ropa con apenas fuerzas, y lentamente se acostaba sobre su espalda en los bultos de cemento, y poco a poco empezó a abrir las piernas. -Eso mamacita. Estaba sin palabras, todo me daba vueltas y en la cara de mi papá vi miedo ante lo que aquel hombre podría hacerle. Mi papá a pesar de ser fuerte, era chaparro, midiendo apenas dos centímetros más que yo (1.69 cm), y por otra parte don Bernardo era un señor igual de fuerte pero mucho más ...
... alto, alcanzando quizás los 1.80 cm de estatura. -¿Con estas miserias te cogías a tu mujer?-don Bernardo tenía razón; el pene de mi papá parecía pequeño, pero no estaba ni por asomo excitado. Mi papá se sonrojo y en su rostro veía la humillación que estaba sufriendo, pero yo disfrutaba cada segundo. Don Bernardo se colocó entre las piernas de mi papá y puso sus manos en cada muslo para arrimarlo más hacia él. Como mencioné antes, don Bernardo era un hombre muy alto, por lo que su pene quedaba a la altura perfecta del ano de mi papá. -¿Así te cogiste a mi Maricela, verdad pendejo?-don Bernardo nuevamente le propinó un golpe a mi papá. Maricela era la hija de Bernardo, una mujer con muchos atributos, era tetona y con un cuerpo con demasiadas curvas, sin mencionar el gran trasero que tenía. ¿Todo era por venganza? Parecía que sí. Mi papá estaba quieto, hasta por un momento pensé que quizás el golpe de Bernardo había sido tan fuerte que lo habría noqueado, pero no, mi papá estaba aún consciente pero totalmente resignado a lo que estaba por suceder. Don Bernardo alzo una de sus manos a la altura de su rostro solo para escupirle saliva, poco a poco descendió ante el ano de mi papá. De forma inesperada vi cómo se secó en su pierna la saliva que hace apenas unos segundos se había untado en su mano. Mire confundido la escena, hasta que Bernardo dijo: -No te mereces ni saliva cabrón.-le escuche decir a don Bernardo con emoción en su voz.-te cogiste a mi Maricela, ...