1. EL CURA STÉFANO


    Fecha: 17/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ANTONIO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... estaba roja mojada por el precum que brotaba por el delicioso agujerito que besé y chupé para extraer su precum, lo saboreé, luego mi boca hambrienta se tragó todo su miembro, no era grande, pero tampoco pequeño era perfecto porque podía meterlo todo, hasta la raíz en mi boca, mi nariz chocaba con los vellos de su pubis, succioné con desesperación hasta que le saqué toda la leche posible, mantuve su pene dentro de mi boca hasta que dejó de latir  y de expulsar semen, lo limpié pausadamente con mi lengua hasta que no quedó rastro de su semilla. Yo aún no había acabado y él se dio cuenta, me hizo un ademán para que me pusiera de pie y sin perder el tiempo se llevó mi pene hasta sus labios y comenzó a chupar de una forma perfecta, tan rico era aquello que duré apenas unos segundos y llené su boca de moco, se lo tragó todo  apretaba mis nalgas con sus manos mientras exprimía mi verga para sacar toda la leche.  Encendimos un cigarrillo, nos besamos, mis manos jugaban con sus testículos, sus manos recorrían mi pecho, tiraban suavemente los vellos de mi pecho y masajeaban mis tetillas. Nos demoramos poco en estar nuevamente calientes, erectos completamente. Stéfano se arremangó la sotana lo que más pudo y sin decir nada se subió sentándose en la silla sobre mí, sentí como mi verga entraba deliciosamente entre esas nalgas grandes, blancas, suaves, su agujero fue aprisionando mi verga cuando iba entrando más y más dentro suyo,  él se descontroló  gemía abiertamente mientras sus ...
    ... movimientos eran más agresivos y fuertes, en algún momento temí que la silla se rompiera y quedáramos los dos tirados en el suelo, pero no sucedió, mi verga salía completamente de ese agujero chorreando y luego se perdía dentro suyo, me mordía el cuello, las orejas, me pedía más, entre besos y caricias yo lo masturbaba con mis dos manos,  sentía que no podía más, pero él no quería terminar así es que nos deteníamos un rato con mi verga entera dentro suyo, nos besábamos tiernamente, y luego él retomaba el control comiéndose mi pene con un ritmo frenético, por más que intenté durar y más llegó un momento que ya no pude y sin contenerme lo llené de semen, le pedí disculpas, él me besó comprensivamente, mis manos aceleraron la paja y se corrió sobre mi estómago en forma abundante. 
    Nos quedamos así un rato luego mi miembro salió de su ano una de mis manos lo palpó,  abierto derramando mi leche hacia sus piernas. Conversamos de lo sucedido, él me dijo que debíamos ser discretos, que mientras no incluyéramos conductas nocivas con los niños que asistían a la parroquia no habría problemas, que nuestro placer era sólo para adultos. 
    Pasaron algunos días y Stéfano contrató a dos hombres para pintar una pared trasera de la parroquia que estaba a mal traer, yo me ofrecí también para ayudar. El sábado por la tarde hicimos un alto para tomarnos unas cervezas y conversar, hacía calor , los dos hombres estaban en short, con el torso al descubierto, no eran unos adonis, pero estaban bien. Los ...