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El señor mayor y su tremenda verga
Fecha: 19/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Raúl martinez, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... mallas. Me agache y comencé a sentir sus caricias que siendo honesto, no me desagradaban. De pronto puedo sentir que comienza a besar mis nalgas y a olfatear mi culo. Me prendía el saber que mi culo lo Exitaba tanto y de pronto siento unos punteos y unos golpes que eran dados con esa dura macana. Hasta ahí todo era exitacion hasta que de pronto, baja mis mallas y empieza a lamer mi ano. Se dedico por un buen rato a hacerlo, mientras yo sentía muy placentero ese acto. De pronto siento nuevamente los golpes de su verga con mis nalgas, en esta ocasión sonaban muy amenazantes por el tamaño de ese enorme pene. El terror se apodera de mi cuando lo pone en la entrada de mi ano. Le suplique que no lo metiera tan duro, pues mi experiencia no es nula en ese acto. Apenas estaba en la súplica cuando lo entierra de un solo golpe. La respiración se me corto, y un dolor intenso tipo calambre se dejó sentir por todo mi cuerpo. Estuve a punto de safarme pero el me agarro con una fuerza descomunal. Mientras tapó mi boca y ahogo un grito. Dijo asi: "callate putito, me gustan así, apretaditos". Comenzó un vaivén que para mí fue un infierno, podía sentir ese enorme trozo de carne ...
... partiendo mis entrañas una y otra vez, el dolor no cesaba y yo ya imaginaba mi culo roto. No miento al decir que sentía desmayar me mientras escuchaba al señor gemir como un autentico animal. Podía sentir con sus poderosas embestidas, que quería hacerme daño. Mientras lo metía, me decía "toma puta, toma" Y mi ano se dilataba, acogiendo ese miembro ya con más relajación. De pronto pude sentir caliente en mi culo. Una parte de mi estaba orgullosa, mi culo fue satisfactorio para el. Me contrato y fui muy buena puta con mi culo. Tomé una posición bastante femenina y descanse en su pecho. El me agradeció y me comentó que ya no sentía nada al hacerlo con su mujer. Mientras hablaba conmigo, sobraba mis nalgas y me comentaba que, estaban deliciosas. Ese comentario me éxito mucho y más cuando vi que se le paro nuevamente. Le dije: -sr esto yo se lo regalo. Me sente sobre su pene y acomode su cabeza. Me mate solo por un buen rato mientras el me agradecía y gemia. De manera extraña me daba gusto ver su cara de placer. Todo terminó y se fue, yo llevaba mis tres mil pesos y por fortuna y aunque parezca increíble. El culo no estaba roto, solo me quedó adolorido por algunos dias