1. Relatos eróticos esposos cómplices cap 46


    Fecha: 20/04/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... rica y María dijo que la sintió agria pero para no desentonar se la trago y quisiera ver si también se tragan lo suyo. Todos nos reímos y abriendo la boca les dijimos estar esperando, entre ellas se miraron y poniendo sus conchas en nuestras bocas comenzaron a moverse como locas hasta que sus orgasmos nos caían garganta abajo lo que disfrutamos dándole un beso en la boca posteriormente.
    
    Medía hora después con la música cambiamos de pareja y Vi como nuestras trolas se movían frente a ellas poniéndose duras otra vez, luego vino el bolero y cada uno se pegó duro con más confianza a su nueva pareja y en ése tramo la echó Raúl a María y en posición de misionero la clavó duro por la concha iniciando sus movimientos de licuadora propios de él, Carlos echó a Luz y en la misma posición también la clavó de golpe dando ella un pequeño grito por qué no tenía costumbre de ése tamaño pero rápido se adaptó y comenzaron sus movimientos de mete y saca y yo y Rosa fingiendo no estar tan acostumbrada por qué mi señora la miraba a ver cómo iba a soportar mi pinga que era la más gruesa del grupo, hasta que después de un rato de gemidos y con todo adentro iniciamos nuestros feroces movimientos y en cinco minutos de jadeos todos nos vinimos en un rico polvo, hubo un tiempo en que nos salimos con nuestras pingas flácidas pero todos contentos.
    
    Más deshinibidos todos hablamos un poco de este polvo, María dijo que tenía una licuadora encima y él dijo que su conchita era bien calentita, Luz dijo ...
    ... que ésta pinga le había llegado hasta los pulmones y él dijo que parecía haber roto un pito Rosa dijo que parecía un pollo a la brasa por lo que tuvo que abrir las piernas para soportar ese grosor y yo dije lo agradable que sentí las paredes de esa conchita parecía mantequilla y todos reímos un buen rato.
    
    Después de un buen rato en el el cuál descansamos, bromeamos y nos decidimos hacer el anal y a pesar de algunas negativas nos preparamos y con la misma pareja las acomodamos boca abajo y nos rotamos las cremas mientras ellas se persinaban agarrándose de las manos y fué allí que cada marido se paró y como si fuera una despedida besó a cada una de sus esposas colocándose luego en posición matadora.
    
    Ininiciamos la penetración entre quejidos y saltitos de ellas para escapar pero por el peso que tenían de nosotros les era difícil, a mí me excitaba mucho verlas mover sus pantorrillas en señal de dolor, más que nada María que estaba soportando una pinga bien larga en el culo, lo mismo que Rosa que estaba soportando la mía que era la más gruesa del grupo. Así con todo continuamos hasta enterrarsela toda hasta el fondo y con brutales movimientos le dejamos toda nuestra leche en el fondo de sus entrañas. 
    Inmediatamente nos metimos como pudimos a la ducha enjabonandonos entre nosotros y después de unos apretones salimos y secandonos entre nosotros brindamos por éste nuevo paso en nuestras vidas íntimas. Todas coincidieron que siempre es doloroso pero ellas son guerreras no sólo ...