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mi señora de setenta, mas rica que una de 40
Fecha: 21/04/2023, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: s/n, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Esto es real. Mi experiencia. En un viaje a Quito; capital de mi pais, conoci a Mariam, una señora de finos modales y de aspecto burgues. Estamos en el café de la estacion, ella se servia un tinto doble y yo igual, hacia frio y recién habiamos llegado de un largo viaje. La vi sola y tambien senti una necesidad de compartir su compañia y desde mi mesa le sonrei e hice un ademan de saludo; a lo que ella muy destendida con un gesto lindo me invito a su mesa. Me acerque, la salude con atencion y me invito a sentarme. Me pregunto si estaba acompañado y le dije que no. A reglon seguido me dijo que segui a otro pueblo a visitar a unos familiares. Yo segui el diálogo y comente que seguia a Machala. Cómo ambos tomabamos un mismo transporte acordamos viajar juntos. Ella a su edad se manejaba con mucha alegria y dulsura y su voz y su carita alegre me animaba conversar todo tema con ella Le pregunte, a que hora tomaria el transporte y me dijo que por ella fuera se quedaba hasta la noche conmigo disfrutando de compartir. Para su edad, tenia un conservado cuerpo, y en respuesta le dije que pasar la noche juntos no podria ser y ella respondio con firmesa y una expresion casi picara, si es que yo tengo mujer. A lo que respondi que no y ese no es el motivo., y para no hacer dificil el diálogo le dije que podria preocupar a sus familiares que no llegue a casa. Ella dijo que no y que ya le entro curiosidad por conocer donde vivo Entonces le dije que si no hay problemas, vamos ...
... a mi casa. Llegamos le ofreci un asiento y le surgeri si queria beber agua y me dijo que si tenia un vino suave le sirva una copa. Conversando y compartiendo unos entremeses paso el tiempo y ya era cómo las 10 de la noche y le dije y ahora, creo que sera mejor que la acompañe a alojarse en algún hotel de la ciudad y mañana continue donde su familia. Y ella muy segura expreso que si la estaba hechandi y me avergonze y le dije que no y donde dormiria, a lo que respondio que en mi casa. Le dije: esta bien, duerma usted en mi cama, yo duermo abajo en la cocina. Ya acostado, cerre mis ojos buscando el sueño y no escuche sus pasos, me incorpore y ella estaba frente a mi y me dijo: que suba a la cama, que pena duerma en el piso. Yo le insinuó que no y ella muy segura dice, esta bien, si no vas a subir, me quedo contigo, y recien asombrado por su sentencia; alzo los ojos y la veo, lucia un salto de cama de terciopelo transparente y se veia divina su figura y se notaba unos grandes pechos y afloraba en sus labios una dulce, coqueta y sexy sonrisa y me incorpore para subir arriba y dejarla acostada y bajar a dormir. En esi ella agarra mi mano y me dice que; me quede con ella a dirmir, que tiene tiempo que no siente el calor de un hombre desde que se separo de su esposo. Me conmovio su peticion y me quede con ella y me recoste de lado y ella quedo a mi espalda. La manera sutil y caliente como manejo ella la situacion fue lo que me entrego a ella. Masajeaba mi espalda, me pregunto ...