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Adicto a la verga de mi cuñado
Fecha: 22/04/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Pasiroberto, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Andrés y mi hermana forman un matrimonio muy estable, vivían en una casa muy grande; con todas las comodidades posibles. Por problemas personales me fui a vivir en el mismo pueblo y mi hermana me ofreció quedarme a vivir con ellos. Me quedé perplejo al ver la clase de hombre que se estaba comiendo mi hermana, Andrés, es un chico de provincia , de origen campesino, fuerte como un roble y una piel curtida por el sol, ojos color miel y pelo castaño, sus brazos son velludos y en su pecho se reparten de una forma muy atractiva. Sus modales son muy masculinos, en fin, es uno de esos hombres que despide por todos los poros de su piel el olor a macho... Sinceramente era muy difícil no verlo con ojos morbosos, tenía que amarrarme las ganas al ver sus ricas piernas, ese paquete que se le marcaba al caminar o al sentarse y ese olor tan afrodisíaco que despedía al llegar de trabajar. Un día escuché una conversación de mi hermana con una amiga, se quejaba de las dificultades que tenía en la cama con su marido, confesaba que la tenía aterrada su verga, ya que tenia 20 centímetros y era bastante gorda, por eso cada vez que cogía era un verdadero martirio, soportar aquel miembro y lo peor era que a Andrés le encantaba coger y podía estar dándole durante una hora sin acabar, eso la dejaba muy cansada y dolorida por varios días. Por eso inventaba cualquier pretexto para no ser cogida todos los días. Aparte, quería encularla pero a eso, no estaba dispuesta a acceder y al no quedar satisfecho ...
... se desahogaba con alguna paja. Tenía temor que esa insatisfacción terminara por hacer una infidelidad o un quiebre. Estaba dispuesta a luchar por su felicidad pero estaba sufriendo mucho con las embestidas de su esposo, que era, por demás incansable. Esa conversación me dejó recaliente, mi hermana se quejaba por una cosa que a mí me volvería loco, muy disimuladamente me fui al baño y me hice una paja soñando con tener en mi culito a esa verga deliciosa de mi cuñado. Empecé a mirar a Andrés de una manera distinta, no perdía oportunidad para admirar cada uno de sus rasgos varoniles y como vivíamos juntos, podía ver su pecho desnudo miraba como se le marcaba su tremendo miembro en el pantalón. En ocasiones ese bulto estaba muy inflamado, como queriendo reventar su pantalón, sobre todo cuando le daba un beso de bienvenida en la boca a mi hermana, la abrazaba y la rozaba con su bulto. La idea de lo necesitado que estaba Andrés de una buena mamada o de un culito bien apretadito y complaciente, que él pudiera gozar, me rondaba siempre en mi mente . Entre Andrés y yo , se formo una gran amistad, él sabía que yo era puto, el me dijo que nunca había cogido con un hombre, pero que culo por culo no había diferencia, eso me sobresaltó, pues Andrés me enloquecía como hombre. Me consiguió un trabajo en la fábrica donde laburaba y viajábamos juntos, esto empezó a unirnos cada vez más. En una charla me habló de su insatisfacción sexual, que siempre se quedaba con ganas de coger y esas ganas de ...