1. Mi tía Josefina se convierte en mi putita


    Fecha: 06/06/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Sinsajo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... estaba resumiendo jugos, la muy guancha esta muy excitada también, luego me enteraría que se había pegado una inhalada de cocaína. Yo metía los dejos en su concha y también en su culo, Ella mamaba mi verga desesperadamente, me hizo poner de espaldas, mi tolette quedó bien parado, mi tía se hizó a caballito de mis piernas, y cuando se sentó lo hizo ensartándose la verga hasta el fondo. Guauu, que estrecha es, me dolía un poquito la cabeza de la verga pero pronto se pasó, y Josefina no dudó ni un instante en comenzar a cabalgarme, y comenzó a excitarse y a dispararse por la coca. Estaba como loca, así llegó a su primer orgasmo y siguió cabalgando como poseída. Hasta que logró un segundo orgasmo, allí se frenó, pero se sentó con la verga bien ensartada hasta su útero, se tomó un respiro, yo sentía como su vagina latía y apretaba mi verga. Y con ella más calmada me atreví a pedirle que me diera la cola. Primero no quería por que decía que mi verga es muy gorda para su culo. Insistí mientras la besaba y toqueteaba toda, finalmente se corrió de arriba mío y se puso de perrito, yo muy entusiasmado, sería el primer culo que iba a poseer y encima era el de mi tía, que según ella nunca se lo habían echo por atrás. Me recomendó que se lo metiera despacito. Le puse mucha saliba y dos dedos en su ano, la droga la tenía por las nubes, puse un tercer dedo y corcoveo un poco pero se acostumbró enseguida, saqué mi mano, puse saliba en la cabeza de mi pija y en su esfínter, y sin más ...
    ... dilaciones, apoyé la punta de mi verga en su arito y embestí con fuerza, la cabeza se abrió paso y mi tía pegó un tremendo alarido, se retorcía como loca, gritaba que se la sacara, yo no le hice caso y seguí enterrándole la verga hasta que se la metí toda, mis huevos pegaban en su entrepierna, y no le di respiro, simplemente la cogía con fuerza, se la sacaba casi toda y se la enterraba cada vez más fuerte, pronto dejó de llorisquear y comenzó a suspirar y gemir mientras arañaba la alfombra de la camioneta, la verdad que la estrechez de su culo no me daba lugar a disfrutarlo, parecía que una mano apretaba mi pija. Luego de un rato de cogerla con con ganas pude venirme en su ano. Cuando se la quise sacar lloraba y me pedía por favor que esperara que se achicara que le dolía mucho. Finalmente la verga salió y su culo totalmente dilatado y enrojecido hacía pucherito y se contraía latiendo mientras se iba cerrando. Mi día se dió vuelta y  me pegó una cachetada, tremenda sorpresa, la tomé de las manos, la tiré de espaldas, me subí a horcajas de sus tetas y poniendo la verga en su boca, le pegue una suave cachetada y le ordené, dale putita, te gustó que te coja, ahora chupámela hasta que se ponga dura de vuelta que te voy a volver a cojer. Y no fue mentira, se aplicó, la hizo poner dura y se la clavé en la concha sin miramientos, nos echamos otro hermoso polvo y quedamos agotados. Acaba de salir el sol y recién nos despertamos. Creo que en la cas atodos duermen. Mi tía Josefina otra vez está ...