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Buscando, voy encontrando
Fecha: 18/06/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Carlos o Cindi, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
A los 16 ya comencé con mi doble vida. No soy Batman pero a la noche me transformo. De día soy Carlos, casi siempre de traje oscuro ya que trabajo en un banco. Estoy en pareja con una compañera de trabajo hace más de dos años y convivimos. Por las noches soy Cindi una mujer provocativa que busca hombres activos para placer. Hasta que estuve solo lo hacía con más libertad, pero desde que está mi pareja en casa es más complicado. Así que los viernes son mis días. Salgo de casa para encuentro con amigos y a la una, más o menos, salgo de cacería No es todos los viernes pero una o dos veces al mes necesito una recarga de semen bien adentro Dos meses atrás al dejar la reunión con mis amigos me fui a un bar y conocí a un hombre dos años menor que yo. Simpático, casado con dos hijos y nos sinceramos en la charla. Fuimos a una casa en alquiler que tengo desocupada y con algunos muebles. Llevamos algo de alcohol y como ahí guardo mi ropita de Cindi le ofrecí mostrar cómo luzco. Me cambié y aparecí en la sala vestida como una puta que soy esos días. Pollera corta, tableada que apenas cubre mis nalgas, medias de red, top semi transparente, una peluca cortita negra y pintado suave en la cara. Me di una vuelta rápida a cada lado y me puso ver completa ya que el vuelo de la falda permite quedar desnuda casi. Me aplaudió y me pidió que baile un poco, mientras lo hacía el saco la pija afuera y se empezó a tocar. ...
... En algunos movimientos quedaba yo agachada y con el culo casi en su cara, y el me daba besos en medio de las nalgas. Subió el tono de los toqueteos y me encontré arrodillada entre sus piernas devorando esa barra de carne que ya crecía bastante Se lo mamé hasta que estuvo durísima y más de 19 cms de carne apuntaban al techo Me agaché delante suyo y me lubricó. Me fui sentando y sintiendo como separaba las paredes de mi recto hasta que mis nalgas quedaron pegadas a sus huevos peludos. Me dedique a gozar saltando sobre el palo que tanta falta me hacía por un rato, me hizo poner de rodillas y me la dió de atrás, luego me acostó boca arriba y levantado mis piernas me llegaba a la garganta. Me hizo sentar en su pija, acostado boca arriba y quedé apuntando a su cara. Cojiendo así, me sentí más puta que nunca y deliraba de placer. Lo besé y me respondió apurando su cojida para llenarme de leche caliente en el fondo del culo. Me quedé sentado con la verga tan adentro como podía y mi pija empezó a soltar lo suyo sobre su pecho. Cuando nos recuperamos me dió una segunda cojida bien larga en posición misionero montado sobre mi espalda y me volvió a llenar mientras me besaba apasionado. Fue con quién me sentí tan mujer como nunca, me dejó lleno y feliz, con el agujero bien abierto por varios días Seguimos así, casa quince días me da unas cojidas increíbles y ya no busco otra pija porque tengo lo que buscaba.
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