1. Incesto a tres


    Fecha: 02/07/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Alirio, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... y me coloqué entre sus piernas, agarrando y devorando tremendo tronco. Papá jadeaba.  
    “Ay, mi amor, nene, que rico la chupas” – “mmm” afirmaba yo.
    Apenas podía tragarme la mitad de esa gruesa pija, por más que estaba lubricada con sus jugos y mi saliva. Pero compensaba con mis chupadas profundas. “Cómo se la chupa Davy’” me preguntaba. 
    De pronto papá se incorpora y en segundos me pone boca arriba, me desnuda, me abre las piernas y se me pone entre cada pierna. Soba la verga, juega con las bolas, y me abre las nalgas. “Amor, dame tu conchita”. Supongo que se refiere a mi ano. Me abro lo que puedo y mi amante inicia un besuqueo y chupeteo en mi glorioso agujero. Pá está tan agitado que se lanza a la mesa de noche y toma un frasco de crema a la mano. Con tantas cópulas … me digo. Mientras me besuquea embarduna mi ano y sin más ceremonias … me clava su vergota. Yo gimo de sorpresa. El cilindro carnoso entra sin problema. Nada de obstáculos, nada de un ano que se resiste. Simplemente entra con potencia, y al instante mi amante comienza a bombear su ...
    ... verga en mi recto. Yo cierro mis ojos y disfruto de esa masa incestuosa abriéndose camino sin misericordia. Papá suda y jadea como toro ante cada embestida. Mis piernas junto a mis hombros. De vez en cuando me besa o besa mi cuello, o me o manosea mi pobre verga. Ahora su verga entra y sale con profundidad, hasta que sus bolas dan con mis nalgas. “Mmmm, que rico, nene, que culo tan sabroso” me susurra al oído. Yo gimo con cada embate. La cama cruje un tanto. Entonces comienza a acelerar su incursión y siento que se va a venir. En instantes, y en medio de gemidos, inunda mi gruta de su calurosa leche. Después de algunos estertores más se queda encima mío, respirando fatigosamente, la verga aún adentro. Después, exhausto, se hace a un lado en la cama y se queda dormido. Mucho trabajo para unos sentidos aún embotados.  
    Vuelvo a mi cama agitado por mi primera enculada, doblemente excitante por perder mi virginidad anal y además de forma incestuosa. Agitado no tengo más remedio que pajearme solitariamente mientras padre y hermano duermen plácidamente. 
«1234»