1. Me cogí a mi compañera de trabajo Clau


    Fecha: 17/07/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Juan, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    La historia es corta pero excitante.
    
    En la oficina trabajo junto con una compañera llamada Clau, es bajita, simpática, divorciada.
    Nuestra relación nunca ha sido de amigos, pero pues convivimos todos los días. Antes de casarse se operó las tetas quedando, la verdad, impresionante, además de hacerse la lipo e inyectarse la grasa en las nalgas quedándole un culito paradito. Pero todo eso no le bastó para retener a su marido y terminó divorciándose.
    Aunque nunca hemos sido amigos, su condición de divorciada y lo rica que se mantiene me hicieron fijarme en ella y obsesionarme con cogérmela; de vez en cuando la piropeaba y cuando tenía la oportunidad de abrazarla disfrutaba tener sus tetas pegadas a mi, así que un día planee como comérmela. 
    Busca algún motivo y la invite a cenar, tarde mucho en convencerla, ya que como les comenté nunca hemos sido amigos, pero un día tal vez andada triste o con un bajón de ánimo, que acepto la invitación. 
    Ya tenía todo planeado para intentar cogérmela, la lleve a un restaurante que tiene un estacionamiento solitario y oscuro, esto lo iba a aprovechar a la salida. 
    Cada quien llegó en su carro, ese dia llegó vestida con un vestido no tan corto, pero ligerante por arriba de la rodilla, con una tela delgada, de esas que tienen mucho juego con cualquier viento, curiosamente siempre le decía que le sentaban muy bien los vestidos y al parecer lo recordó. La cena cursi normal sin mayores detalles, para mí plan pedí una botella de vino y ...
    ... pues nos terminamos una, y pedimos otra, ya entrados solo nos tomamos una copa, y decidimos llevarnos el resto, pedimos la cuenta y salimos rumbo al estacionamiento; Clau ya iba un poco mareada así que le ofrecí mi brazo para caminar, llegamos a su carro y parecía que no se cumpliría mi plan, pero…
    Ya estando por despedirnos me agradeció la cena diciendo que estuvo muy rica, a lo que yo le comenté, que gracias por aceptar y que había estado más rica la compañía, nuevamente agradeció el cumplido con un sonrisa nerviosa. Aquí fue cuando me dispuse a arriesgar todo. Le dije que gracias por haber llegado tan guapa que parecía un bocado, se me quedó mirando y me pregunto que como era eso de que parecía un bocado, a lo que contesté que pues estaba para comérsela y me respondió que no le dijera eso, pero no en forma molesta, si no que recordara que estaba divorciada y que hace mucho que no le decían eso y que tampoco había estado con un hombre desde entonces. Le dije que era broma y la abracé y justo en el oído le dije que si quería que no era broma, reímos y nos quedamos abrazados un rato, sintiendo su cuerpo, su calor y su aroma. Así abrazados me dijo que qué lástima que se había acabado rápido la cena, y pues dije, ¡de aquí soy! Y le dije que si quería podíamos ir a un lugar más tranquilo y solitario para terminarnos la botella de vino y su respuesta fue que si, pero que fuera rápido porque tenía que llegar a cuidar a sus hijos. 
    Le dije que nos fuéramos en mi carro y luego ...
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