-
Estela, mi nena
Fecha: 01/08/2023, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Romina, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Era muy pequeña cuando quedamos solas las dos. Se puede decir que es mi hija y mejor amiga de siempre. Fue mi confidente aún cuando no podía entender nada de lo que me pasaba y ya en la primaria había entendido que nuestras charlas sobre mi no se las podía contar a nadie. Así que cuando tenía algún galán que me atendía, le explicaba que por unas horas me tenía que dejar sola y dormir en el sillón del comedor. Porque mamá necesita que fulano la haga feliz, era la explicación más común hasta que empezó a preguntar demasiado. Ya estaba más grandecita cuando preguntaba demasiado, y peor una mañana en la que me veía con Mariano. Un hombre casado que vivía lejos pero tenía su negocio a pocas casas de distancia. Mariano me había seducido siendo delicado y atento. La primera vez fue en su negocio un mediodía de sábado. Habia ido con mi hija a comprar y como tenía mucha gente me puse a ayudarlo. Entre bromas y miradas, me puse bien caliente y ni bien se fue el último cliente, cerramos el negocio. Me había tocado varias veces y yo a él, por lo que sabíamos que iba a pasar. Le pedí a mi hija que se quede en el local jugando, que mami lo iba a ayudar a Mariano a buscar algo y nos encerramos en un pequeño cuartito que solo tiene una cortina por divisoria con el local. Estaba muy necesitada ya que llevaba dos meses sin sexo y muy caliente por su provocación. No perdimos tiempo y nos desnudamos sin perder tiempo. Le ví la pija y me sorprendió. Una barra de carne, larga y gruesa ...
... que terminaba en un hongo en la punta de semejante cosa. Me vió sorprendida y subiéndome a una tabla me dió chupada de concha que me.comvenicio de comer todo eso sin chistar. Me bajó de la tabla y me puso de frente a ella, se paró atrás y agarrando mis tetas con ambas manos, dejó que su pija encuentre el camino. Dos intentos y sentí que me abría por la mitad. Aguanté la respiración y mordiendo mi ropa para ahogar sonidos, sentía que seguía entrando de una manera que jamás había sentido. Me sentía roja por el esfuerzo y le puse la mano en el vientre, tirando el brazo para atrás, para que se detenga. Bajé la mano esperando que ya hubiera entrado toda, pero pude agarrar lo que faltaba entrar. No podía creer Me fui calmando y el empezó a moverse muy despacio, no disfrutaba porque solo trataba de aguantar y no gritar de dolor Entre besos, caricias y manoseos por mi cuerpo, teniendo paciencia me fui entregando a gozar. Me dió la mejor cojida hasta entonces logrando que tenga varios orgasmos y que me sienta tan llena que no podía dejar de acabar. Cuando me la sacó de golpe y soltó su acabada, empapó mi espalda y mis nalgas de leche caliente Tarde en recuperarme y supongo que por eso entro Estelita me encontró sentada aún desnuda, limpiando mi concha inflamada con un papel. Mariano se había metido al baño por suerte y no lo vió - Que pasó mamá? - Nada mi amor, le dije. Me parecía que estaba sucia, solo eso. Y me termine de vestir rápido. Agarré mis cosas y aunque estaba ...