-
PAPA Y SUS DOS HIJOS SOMOS MUY COMPETITIVOS
Fecha: 17/08/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ANTONIO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Yo soy muy competitivo en todo lo que hago, siempre me gusta ganar en todo o hacerlo primero. Sin duda lo heredé de papá, siempre nos inculcó a mi hermano y a mí que debíamos competir y ganar en todo. Somos dos hermanos, papá y mamá. Al contrario que nosotros mamá es completamente distinta, tiene su propio ritmo, no le gusta mucho el deporte, más bien está feliz mirando series en tv y comiendo chocolate. Nosotros 3 la oportunidad que tenemos nos lanzamos a cualquier actividad donde debamos probar las ganas de ganar. Vamos todos los días al gimnasio hasta quedar agotados. Fue en una de esas ocasiones en que conocimos a Omar, un hermoso macho negro, con un cuerpazo y un pedazo de carne que se adivinaba claramente bajo su pantalón corto. Bastó que lo miráramos una vez y luego nos miramos entre nosotros para saber que una nueva competencia había comenzado. Mamá ignoraba completamente nuestros gustos y nosotros sabíamos disimular muy bien cuando devorábamos con la mirada a algún hombre por la calle. Mi principal competidor era papá, sabía lo caliente que era y que obtenía lo que deseaba, en una ocasión lo sorprendí mamándole la varga desesperado a un compañero de universidad en nuestra casa o cuando nos enviaba videos a nosotros desde su oficina mientras estaba sentado sobre un compañero de trabajo. Le gustaba demasiado la verga y la obtenía cuando quería. Mi hermano también era muy caliente, según nos contaba nadie mamaba verga mejor que él, sin embargo yo poseía algo que ...
... ellos no tenían, yo era estratega, me gustaba trabajar al o los hombres que deseaba comerme hasta tenerlos a mi disposición. Esa noche después que mamá se retiró a dormir, nos quedamos los 3 para poner las cartas sobre la mesa, no quedaba dudas que los 3 queríamos tener a ese hombre del gimnasio bien adentro y tomar toda su leche. Decidimos que debía ser una competencia sin trampas, aunque viniendo de papá no era muy creíble. Al otro día nos encontramos en el gimnasio, buscamos con la mirada si estaba el macho que nos ponía calientes y estaba en una máquina, papá sin decir nada salió disparado a la zona de cambio y retornó con un pantalón cortísimo se notaba que no se había puesto calzoncillo y parte de sus portentosas nalgas quedaban casi al descubierto, lo odié al instante y mi hermano le hizo un gesto con el dedo de enmedio, papá se río y se instaló cerca del macho de tal forma que el hombre podía ver su culo, papá se sentó y se tiró el pantalón aún más de tal forma que mostraba aún más sus nalgas al hombre. Yo no me cambié de ropa, me quedé con el pantalón corto casi hasta las rodillas y me senté a un lado del hombre, mientras mi hermano se sacó la polera, quedando sólo con el pantalón corto. Mi hermano fue el primero que comenzó a conversar con el hombre mientras sin disimular le comía la verga con la mirada, luego se acercó papá y se integró a la conversación, yo hice lo mismo. Los 3 le decíamos lo bien que se mantenía, el buen cuerpo, las piernas, mi papá que se notaba ...