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Noche de fiebre con mamá
Fecha: 16/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... dormitorios, comencé a escuchar sonidos extraños. En un principio no pude imaginarme lo que era, tan solo se escuchaban ruidos sin sentido. Luego, se escuchaba como si golpearan los muebles, de inmediato supuse que mi mamá estaría barriendo el piso y por ello se escuchaba así, pero enseguida se escuchó un pequeño quejido de mi mamá y ya no supe que pensar. Era inconfundible, aquella vocalización había sido un genuino gemido erótico. Al menos así me lo parecía. Hay que ser sinceros, a esa edad todo suena a sexo, cuando uno recién descubre su sexualidad, pocas cosas te pueden ocupar la mente y que no esté relacionado con el placer íntimo y las fantasías. Sin embargo, después de cuatro o cinco gemidos más, a medida que me acercaba lentamente a la habitación de mis padres, me era muy complicado poderme imaginar otra situación que no fuese la obvia. En ese momento debería de haberme alejado, pero no pude, simplemente era irresistible. Aunque se trataba de mis padres, aquel morbo sexual despertaba en mí, y me conducía sin remedio a la puerta de su alcoba, donde descubría, para bien o para mal, que su puerta estaba abierta casi por la mitad. Ahora podía escuchar claramente aquellos sensuales sonidos de placer que expresaba mi madre, y en mi mente se dibujaban un millón de imágenes sexualmente explicitas que recordaba de los videos pornográficos del internet. Pero ninguna experiencia visual se compararía con lo que me esperaba detrás de aquella puerta. Me asomé ...
... lentamente, tenía mucho miedo de ser sorprendido en caso de que alguno de los dos, o ambos estuviesen mirando a la puerta, por lo que fui recorriendo la vista poco a poco, escuchando los gemidos de mi madre aumentando más de intensidad. Jamás lo olvidaré; primero miré el tocador a un lado de su cama, seguí hasta visualizar la cama, donde me encontré con el brazo de mi papá, tan solo un poco más a la izquierda y aparecía mi madre montada sobre él, meneando las caderas para darse placer con su pito de mi padre dentro de ella. Había visto muchas escenas así, pero nunca se comparará con mirarlo en vivo y real a pocos metros de distancia, aún más a los 18 años edad. No importaba que fuese mi propia madre, se veía increíble; con su espalda blanca detrás de su cabello largo, rubio y lacio, rebotando al ritmo de su cabalgata sexual. Miraba las manos de mi papá rodeándole la cintura mientras la meneaba muy rico y placentero. Estirando un poco más el cuello, podía ver la linda rayita que dibujaba el inicio de sus suaves nalgas siendo empalmadas con las piernas de su esposo. No podía ver mucho, pero aquella experiencia era suficiente para que mi corazón me estallase en el pecho. Me sentía muy ansioso, temblaba y sudaba. Podría parecer poco, pero siendo tan joven y sin ningún otro contacto con el sexo real, aquel momento era verdaderamente muy intenso para mí, y no podía apartar la mirada. Entonces mi madre se desmontó de mi papá, y enseguida me oculté detrás de la puerta para no ...