1. El día del yate


    Fecha: 22/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: GONZ94, Fuente: CuentoRelatos

    El día perfecto, había planeado todo en mi mente sin saber si ella iba a caer en el placer, renté un yate y salimos a navegar, ella preciosa como siempre con sus ojos u mejillas perfectas, y su cuerpo perfecto, ella vestía unos shorts jeans y una blusa de tiras. Cuando llegamos al yate le tenía comprado dos bikinis para que ella los luciera, además tenía listo una tablita de quesos, vino, chocolates y champagne para pasar el día en el mar. Ella se cambió y se puso el bikini y Dios!! Instantáneamente me dieron ganas de hacerle el amor, estaba espectacular, una diosa completa.
    
    Comenzamos a brindar por nosotros mientras recorríamos el mar, nos acostamos en la punta del barco y comenzamos a beber y comer, hasta que ella me pidió que le ponga bronceador en todo el cuerpo y en ese momento recorrí su cuerpo, su cintura y espalda viendo cómo su piel se comenzaba a erizar y mi pene comenzaba a pararse, comenzar a desamarrar el brasier y pasar mis manos con bronceador sobre tu espalda y tocando al costado y rozando sus senos, ella solo suspiraba dándome paso a seguir, entre el silencio y el sonido del mar ella se comenzaba a mojar al paso de mis caricias.
    
    Comencé a bajar por trasero yendo directo a masajear sus piernas, comenzaste a abrirlas de a poco y míos manos fueron tocando lo suficiente para dejarte con ganas de más, seguí bajando a tus pies y luego volví a recorrer, yo solo tenía mi bañador y era evidente mi erección, comencé a besarte el cuello y los suspiros aumentaban y ...
    ... el sol cada vez nos calentaba más, pediste que te pusiera bronceador también al frente, te diste vuelta y cerraste los ojos, mientras yo te quitaba el brasier y descubría tus boobs que ufff estaban preciosas, deje caer bronceador en tu pecho y comencé a pasar mis dedos con delicadeza primero desde tu cuello para ir bajando y acariciar las boobs, era notorio que tus pezones están paraditos y tu piel erizada.
    
    No podía creer que mis manos estuvieran recorriendo tu cuerpo, yo ya no podía más quería poder besarte y hacerte mía, pero quería guardar ese momento en mi memoria y aprenderme cada centímetro de tu piel, comencé a recorrer el costado de tu abdomen, y soltaste un pequeño gemido, llegué a tu cintura dando caricias circulares con la yema de mis medidas y comencé a bajar encontrándome con la tanga del bikini, comencé a poner bronceador debajo de las tiras y comencé a pasar lento mis dedos por tu zona, y volví a masajear tus piernas al mismo tiempo comencé a acariciar en círculos tus pezones y volviste a soltar otro gemido tímido, mientras abrías un poco las piernas dándome paso a acariciarte.
    
    Temblaba del nerviosismo y de la excitación de tenerte conmigo casi desnuda y mojada, comencé a bajar desde el ombligo hasta por encima de tu tanga, volví a pasar mis cercas de tus labios a penas rozándolos sintiendo su calor, opte por coger una frutilla y dártela en la boca, y atrapando mi dedo para chuparlo, el calor y la brisa del mar nos acariciaba el cuerpo, cogí el champagne ...
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