1. ¡En el trabajo no!


    Fecha: 22/09/2023, Categorías: Confesiones Autor: CarlosG117, Fuente: CuentoRelatos

    Fileteando y jugando a tocarnos por encima de la ropa en el trabajo. Sin duda había atracción física por parte de ambos hasta que un día, mientras todos estaban afuera por que había mucha gente. Ella salía del baño y me acerque para llevarla a un punto de donde trabajamos donde no había cámaras. Allí saque mi verga y le dije: chúpala! Ella se inclinó y comenzó a mamar. Fueron pocos segundos y paramos, sabíamos que estábamos en el trabajo pero ahí fue donde todo comenzó. Terminaría en un squirt y una hermosa lluvia dorada. Así comenzó esta historia.
    
    Coincidimos en salir a la misma hora del trabajo, después de eso. Caminamos hasta un parque cercano mientras nos dábamos besos y yo chupaba sus pezones. Usa unos piercings en ellos y hacen que siempre se vean duros y paraditos. Ella acariciaba mi pene hasta que llegamos al parque. A unos metros de unos indigentes y con la vista hacia una gasolinera la senté en una banca, saqué mi verga de nuevo y la obligue a mamar. Sentía su lengua y su saliva desde la punta hasta los testículos. Amo cuando les cabe toda en su boca y arremetía contra ella. Fueron pocos minutos hasta que note que nos observaban. Me guarde el paquete y la lleve hasta su transporte. Ambos subimos y juramos que el viernes concluiriamos el encuentro.
    
    Así lo hicimos y llegó el día. Entramos al hotel y pusimos nuestras cosas en un sillón para después acercarme a ella donde estaba sentada y le dije:
    
    En qué nos quedamos?
    
    Saqué mi pene y empezó a mamar, lo ...
    ... hacía delicioso. Le quite la blusa, sus pechos con un piercing cada uno. Se puso en pie y nos besamos mientras nos quitabamos la ropa. Acto seguido me puse un condón y me sentó en el potro. Comenzó a cogerme bestialmente, me recordó un poco a Alma y después de algunos movimientos gimió y apretó los labios para realizar un squirt. Sentía como escurría sus jugos por mi piel, eso me excito demasiado. Volvió de nuevo a meterse mi pene y cogerme otra vez duro, tan duro que de nuevo realizó un s rgundo squirt. Me levanté y la avente a la cama. Comenzamos a hacerlo de misionero. Tradicional, suavemente. Pero ella quería que fuera duro entonces la puse boca abajo y comencé a penetrarla, mientras la nalgueaba. Era duro, tan duro que se vino nuevamente. Chorros salían de ella y mojaban mi pene y escurrían en mis piernas. Había un espejo frente a nosotros, mi cabello largo caía y tapaba mis ojos pero me lo acomodaba y me mire al espejo, en un posición como de simio. Era un animal con brazos fuertes encima de ella. Arremetía y me miraba al espejo, ella miro la misma imagen y le excito. Tome su cabello y la jale hacia atrás mientras la volvía a penetrar. Era excitante verla sumisa.
    
    Cambiamos la posición, se puso encima de mi, se metió mi pene en su vagina y comenzó a cogerme. Arria y abajo constantemente movía sus caderas y su culo, yo me incorporé un poco para lamer sus pechos y morder sus pezones. Era un espectáculo maravilloso. Me recosté de nuevo y volvió a cogerme duro. Mis manos de ...
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