1. Una historia épica


    Fecha: 23/09/2023, Categorías: Gays Autor: Carlos Yafac13, Fuente: CuentoRelatos

    Era el primer día que ingresaba a la escuela militar y me sentía orgulloso de eso, pues había sido elegido entre muchachos de todos lados del país, para convertirnos en un oficial.
    
    La escuela militar está un poco separada de la ciudad como a cuatro kilómetros, esta era inmensa, y está toda circundada por muros como todo cuartel.
    
    Los que ingresamos en el primer año no podemos salir en los primeros 3 meses, y nuestros familiares nos visitan solo los domingos. A nosotros nos dicen perros, a los de segundo año chivos, a los de tercero vacas y así sucesivamente, claro está que a nosotros nos tratan como esclavos los de años superiores, y nuestras cuadras están separadas las mismas que constan de tres pisos y en cada uno, el primero es de 3er año, el segundo de 2do año y el tercero del 1er año. No puede un cadete de un año pasar a otro bajo sanción.
    
    Mi nombre es Rubén, apenas pasaba de los 18 años, en mi cuadra había 40 cadetes y yo escogí la litera inferior de mi camarote y en el piso había 4 cuadras.
    
    El día iniciaba a las 6 am. Donde formábamos y pasamos lista, luego pasaba entre ejercicios, entrenamiento acerca de armamento marchas y entrenamiento físico entre ranas, canguros y rapábamos continuamente. El almuerzo era a la 1 pm. y la cena a las 6 pm.
    
    En la noche a las 9 pm. Se formaba, se pasaba lista y nos dirigimos a las cuadras para dormir, se apagaban las luces y cada uno a sus literas.
    
    Esa noche como era verano, usamos short. polo y sandalias que nos ...
    ... proporcionaba el estado.
    
    Sentí ganas de orinar y me dirigí al baño, me baje la bragueta, saque mi pene, en ese instante ingresó otro cadete, musculoso el, moreno, pero no tanto, se puso al costado mío y saco su miembro, ohhh. Un miembro prominente. Su prepucio dejaba escapar un glande ancho, me quede extasiado pues no estaba acostumbrado a ver penes, pero siempre me daban curiosidad, claro aparte del mío que es de tamaño medio, lo que consideraba normal.
    
    - Hola, me llamo Luis. ¿Quieres tocarlo? – me sorprendió y me sonrojé.
    
    - ¿Cómo me haces esa pregunta?
    
    - Wooo, no te enfades, pero vi que lo mirabas y pensé que te gustaba – si me gustó, pero no podía afirmarlo.
    
    - ¿Si quiero puedes tocarlo? Por qué no me lo tocas tú primero – dije en son de protegerme ante su pedido.
    
    Entonces sucedió lo imprevisto, el cogió mi miembro y empezó a masturbarme, yo no sabía qué hacer en ese momento, pero miraba su inmenso pene y en realidad quería cogerlo y lo hice. Empecé a masturbar esa hermosa y gran verga y poco a poco lo vi y lo sentí hincharse en mi mano, que delicia, siempre me dio curiosidad por hacerlo, pero solo era un sueño hasta ahora. El continuaba masturbándome y acercó sus labios a mi cuello y me beso suavemente, yo seguí masturbándolo, no quería o no podía soltarlo y sus besos en mi cuello me excitaron a full como nunca había sentido una sensación así. Emití un pequeño gemido que rápidamente él sintió y me dijo suavemente al oído – Chúpamela – con sus manos en mi ...
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