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¡Mamá se va a correr, hijo, mamá se va a correr!
Fecha: 27/09/2023, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
Laura y su tío. Laura Lucia Antonia Gabriela era una joven flaca, de casi un metro setenta de estatura, de ojos marrones, cabello negro, tetas pequeñas y culo redondo y prieto. Aquella tarde noche iba rumbo a Madrid en un autobús sentada al lado de su tío Javier, que le dijo: -Llegó el momento. A ver si eres tan temeraria como dices. Laura lo miró con cara de asombro. -¡¿Aquí?! ¡Nos van a ver! El tío se puso serio, -Te comprometiste a hacerlo cuando yo quisiera. -Pero no pensé... -Te dije que soy un apasionado del dogging. -Estabas tan borracho que pensé que me decías que te gustaba la posición del perrito. ¿Recuerdas que te dije que de follar nada? ¿Qué coño es el dogging? -Hacerlo en lugares públicos sin que te vean, pero con el morbo añadido de que te pueden ver. -Pues rompo el trato. El trato que habían hecho tío y sobrina era que ella se tenía que masturbar, masturbarlo y mamársela cuando él se lo pidiera. A cambio la llevaría del pueblo a la capital y le daría alojamiento mientras no encontraba trabajo. Su tío le había puesto ese trato estando borracho y pensando que no iba a aceptar, pero Laura le había tomado la palabra. -Al llegar a Madrid te mando de vuelta para el pueblo. -¡Allá va un sueño a tomar por culo! Media hora más tarde Laura se lo había pensado mejor. Se quitó el abrigo, lo puso sobre las rodillas, metió una mano debajo de la falda, cerró los ojos y comenzó a masturbarse. Javier, que era un cuarentón, alto, ...
... con el pelo cano, bien parecido y que iba bien vestido, vio cómo se movía la mano de su sobrina debajo del abrigo. No había pasajeros en los asientos cercanos a los suyos. Sacó la polla, le cogió una mano y se la llevó a su miembro. Laura lo miró para ver cómo era y comenzó a meneársela. A rato el conductor del autobús se percató de lo que estaban haciendo. Laura se dio cuenta, miró a su tío y le dijo: -El conductor nos está mirando, veo sus ojos en el espejo retrovisor. -Yo también lo veo. Que sufra. -¡Que cachonda me puse! Unos diez minutos más tarde, masturbándose y machacándosela a su tío, le dijo: -Nos sigue mirando, nos sigue mirando. Mira cómo mueve el brazo izquierdo. ¡Me voy a correr! Laura movió los dedos dentro de su vagina a mil por hora Sus ojos se cerraron, emitió un reposado gemido y se corrió. Se estaba corriendo cuando su tío le cogió la cabeza y le llevó la boca a la polla. Laura se la chupó y se tragó la corrida. Aún seguía corriéndose cuando su cabeza volvió al respaldo del asiento. Su cara era de extasiada. El autobús pegó un bandazo. El conductor también se había corrido. Una hora más tarde Javier estaba en su piso de Carabanchel sentado en un sofá con un whisky en la mano, Laura estaba a su lado de pie tomando una naranjada. Javier poso el vaso en la mesa camilla que estaba entre dos sillones y un tresillo, bajó el pantalón, sacó la polla, polla que estaba descapullada y a media asta y le dijo: -Quítate las bragas y siéntate en mi ...